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Fiscalía: exsacerdote ofreció dinero y pidió silencio a menor que agredió sexualmente

by Alejandro Arley

Actualmente, el denunciante, de apellido Alvarado tiene 30 años de edad, pero los hechos presuntamente ocurrieron cuando era un niño de 11.

Este es un resumen de la acusación que la fiscal Andrea Murillo (a la derecha en la foto) presentó la tarde de este lunes 24 de enero en el juicio que se realiza en los Tribunales de San José.  

Por tratarse de delitos sexuales, se advierte que el relato incluye la descripción explícita de las acciones que el Ministerio Público atribuye al exsacerdote Mauricio Víquez Lizano y que son enmarcadas en dos delitos de abuso sexual contra persona menor de edad, dos delitos de violación calificada y un delito de corrupción agravada.

Se recomienda discreción a los lectores.  

La acusación

La Fiscalía sostiene que Víquez aprovechaba su trabajo como sacerdote para acercarse a personas menores de edad en condición vulnerable y cuyas familias eran de bajos ingresos económicos.

Ser religioso le permitía ganarse la confianza de los niños y sus parientes cercanos.

En el año 2003, Mauricio Víquez Lizano era sacerdote en la Iglesia Católica de Patarrá de Desamparados.  

En julio de ese año, el menor ingresó a trabajar en el templo y entre sus labores estaba la limpieza del inmueble. La persona encargada de pagarle era Víquez.

El primero de los hechos denunciados ocurrió entre el 1° de julio y el 1 de setiembre de 2003° (no se precisa fecha exacta) cuando el menor estaba en la oficina del imputado cobrando el dinero por las labores realizadas ese día.

“En determinado momento, el ofendido fue abordado por el encausado quien, con el fin de abusarlo sexualmente y satisfacer sus deseos sexuales, valiéndose de su condición de vulnerabilidad, en razón de su escasa edad, aprovechándose de la relación tanto de poder como de confianza resultante de su condición de sacerdote, en la intimidad y clandestinidad del aposento, le consultó sobre una cicatriz que tenía en su abdomen.

”Acto seguido le dijo que se despojara de sus vestimentas y tocó con sus manos los glúteos del agraviado, asimismo le apartó sus glúteos para ver su ano, esto bajo el pretexto que era para ver el estado físico de sus cicatrices”, dice la acusación.

El relato agrega que tres días después de esos hechos, el niño estaba nuevamente con Víquez a quien le comentó que le habían desconectado el servicio eléctrico de su casa.

El excura supuestamente lo llevó a su habitación “para charlar”, le pidió que se sentara en una silla y le entregó una suma de dinero equivalente a su recibo de luz y le manifestó:

“Qué lástima que no tengo qué ponerlo a hacer, pero tengo unas ganas que me hagan masajes porque me siento agotado”.

Posteriormente le colocó aceite al menor en las manos e hizo que lo tocara en su pecho por debajo de la ropa. Lo abrazó y le indicó “que eso era normal”.

“(…) y le ordenó que le besara el pecho por lo que el menor lo hizo  mientras le indicaba: ‘Solo piense en la situación que está pasando, no en lo que estamos haciendo’”.

“De seguido, el encausado despojó al ofendido de sus vestimentas y no satisfecho con su actuar delictivo, con el fin de accederlo carnalmente, lo colocó en la cama e introdujo el pene del agraviado dentro de su boca, esto mientras se masturbaba su pene hasta eyacular. Luego de esto, le indicó que se llevara el dinero y que no le contara a nadie”, dice la acusación penal.

Otra agresión

Sin precisar fecha exacta, un día entre el 1 y el 31 de setiembre del 2003, el menor se encontraba en la Iglesia de Patarrá cuando nuevamente lo abordó Víquez para llevarlo a su cuarto. Ahí le habría quitado la ropa y “se masturbó en delante de él”.

“Acto seguido, el encausado acostó al menor en una cama, le indicó que si aceptaba lo que él quería hacerle, le daba plata, y lo accedió carnalmente ya que lo despojó de sus vestimentas e introdujo su pene dentro de su ano, esto mientras le indicaba que se relajara, ya que el menor le decía que le dolía mucho”, expresó la fiscal.

Defensa

El abogado de Víquez, Rafael Rodríguez, asegura que tienen pruebas testimoniales para rebatir las acusaciones. 

Añadió que el exsacerdote podría declarar en el juicio, pero eso depende de cómo transcurra el proceso.

El juicio se reanudará el jueves 27 de enero con el testimonio del denunciante. La audiencia será privada, sin acceso a los medios de comunicación según informó el abogado Rodolfo Alvarado.

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