El MEP aclaró cuáles serán las medidas para los estudiantes en relación con los dispositivos, luego de que el año anterior surgiera la idea de restringir totalmente su uso en centros educativos.
El inicio del nuevo curso lectivo traerá novedades en cuanto al uso de los celulares en las aulas.
El ministro de Educación, Leonardo Sánchez, aseguró que este dispositivo seguirá siendo permitido, pero en aspectos definidos.
«Hay una correlación altísima entre el uso del celular y la distracción, entre el uso del celular y la falta de atención, entre el uso del celular y el ciberbullying. Hemos definido regular el uso del celular y que se utilice única y exclusivamente cuando el docente así lo considere importante, porque le sirve para su mediación pedagógica, pero no lo estamos eliminando del todo, lo estamos aprovechando como un recurso tecnológico. También el estudiante lo podrá usar en el recreo, ahí no hay problema», dijo.
Eso sí, según el jerarca «si se hace un mal uso, por ejemplo, en el recreo como ciberbullying y demás. Antes no se tomaba en consideración el uso del celular en el tema de la afectación de la conducta, bueno, ahora sí, y tiene afectaciones como rebajo de puntos».
Importancia de límites
La neuropsicóloga Carina Castro aseguró que la limitación del uso de celulares tendrá impactos positivos en los estudiantes dentro del aula.
«La distracción digital definitivamente tiene un costo a nivel académico y es cuantificable. Hay estudios inclusive donde se han visto que cuando se prohíben los celulares en en escuelas, por ejemplo, en Reino Unido, las calificaciones subieron en promedio un 6% y los estudiantes que tenían un bajo rendimiento, aumentaron a un 14%. Una segunda razón es porque la atención es una función cognitiva que se termina de desarrollar entre los 25 y los 30 años. Está una parte del cerebro que se llama el prefrontal y definitivamente necesita ser entrenada y hoy sabemos que la exposición constante a estas notificaciones, a este scroll infinito afecta la atención. Un tercer punto es que ya sabemos que los teléfonos son adictivos, principalmente en las redes sociales», enumeró.
Castro agregó que el acoso escolar y cibernético también pueden bajar con este tipo de medidas.
«Hoy sabemos que el ciberbullying, definitivamente, tiene un riesgo suicida muy alto. Cuando nosotros sacamos los celulares de las escuelas, disminuimos esa posibilidad, digamos, al 0% básicamente. Hay unos estudios que se han hecho en España, en Murcia, donde se han visto que los casos de ciberacoso bajan hasta un 27% cuando se prohíbe el uso de teléfonos en las escuelas. Entonces, para mí definitivamente sí es una una medida de salud mental preventiva, considerando que en Costa Rica hay casi un 18% de chicos que dicen tener ideación suicida, un 10% de autolesiones, y que la ansiedad y la depresión son las principales enfermedades mentales que lideran en los centros educativos», recalcó.





