Luego de que Casa Presidencial anunciara el final de las negociaciones, el análisis de lo sucedido y sus repercusiones llega a diferentes sectores.
Las rupturas en las negociaciones del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) dejan varias aristas de análisis.
Este presupuesto involucra las leyes del país, la negociación política, la realidad económica costarricense y el desempeño educativo nacional.
¿Qué dice la Constitución?
Desde la Constitución Política, el abogado constitucionalista Marvin Carvajal explicó cómo se establece el FEES y si el nuevo gobierno podría retomar las negociaciones, pese a que estas ya empezaron.
«Quizás lo más relevante que la Constitución Política establece en relación con las universidades públicas y su financiamiento, está contenido en el artículo 85 de la constitución. De acuerdo con esta norma, el Estado debe asegurarse que las universidades tengan rentas suficientes para poder desarrollar sus actividades, más allá de aquellas que las propias universidades puedan generar mediante el pago de matrícula o mediante otros mecanismos, como la venta de servicios y otros.
El Estado está en la obligación de mantener o de dotar a las universidades de los ingresos suficientes para poder desarrollar sus funciones, que estas funciones deberán estar enfocadas, por supuesto, en los los pilares esenciales de la actividad universitaria, la docencia, la investigación y la extensión social.
Es muy posible que, con los pocos días que le restan a este gobierno, no exista ninguna posibilidad de que se continúe con esa negociación, pero podría, legalmente nada lo impediría, podría el próximo gobierno, en aplicación del principio de continuidad, seguir esas negociaciones y llegar a un arreglo acerca de cuál debe ser el ajuste que se deba dar al FEES para el próximo año», dijo.
Presente económico del país
Las propuestas de monto desde el Ejecutivo y el Consejo Nacional de Rectores (Conare) se basan, la mayor parte del tiempo, en la inflación del país.
El analista económico Daniel Suchar explicó qué es este fenómeno y cómo se identifica una inflación negativa.
«La inflación es un fenómeno monetario, en el cual calcula en cualquier país cómo se comporta los precios de los bienes y servicios de mayor consumo o de esa canasta básica que se necesita en un país. Si de un año al otro esa canasta de bienes y servicios sube, se le conoce como una inflación, suben los precios, se infla algo, por decirlo de una manera, y ahí es donde se le denomina inflación.
En caso contrario, si esa canasta de precios baja, se le denomina deflación o estaría en territorio negativo. Cuando existe una inflación negativa, significa que toda esa canasta de bienes y servicios en su totalidad está mostrando una baja sustancial. No precisamente todos están bajando», indicó.
El economista Gerardo Corrales apuntó a que, desde el punto de vista económico, es justificada la propuesta de un 0% de aumento para el FEES que presentó el Ejecutivo.
«El gobierno estaría incluso facultado a decir, como hay un aumento del poder adquisitivo de la moneda, no se justifica incrementos en el FEES, y por eso la posición del gobierno de decir un ajuste del 0% es lo correcto.
Claro, los rectores están viendo los presupuestos de las universidades, que están constituidos por bienes y servicios o gastos a los que constituyen el índice de precios al consumidor, que es el que normalmente se utiliza para medir la inflación del país. Podría ser que los gastos de las universidades estén compuestos por otros bienes y servicios que tienen un comportamiento de precios diferente. Pero la constitución no es explícita en que tenga que ser un ajuste de acuerdo con los costos de las universidades, sino que habla de mantener el poder adquisitivo de la moneda», explicó..
A nivel presupuestario, quien conoce los dineros que puede utilizar el Estado es el Ministerio de Hacienda.
El ex viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, detalló el papel de esta cartera y qué pasa con el dinero que no se gira para el FEES, en caso de no tener aumentos.
«Si bien Hacienda no lidera, básicamente limita el espacio de negociación en cuanto la parte de asignación de recursos, es el que establece ese límite y las condiciones que puedan ponerse sobre la mesa de negociación.
En estas cosas no hay dinero ahorrado, hay dinero no gastado, no es lo mismo, porque no es que quedó plata sobrando, hay que recordar que las finanzas del gobierno central operan con déficit, entonces, cuando hay un déficit, o sea, que hay un faltante, hay que endeudarse para cubrir ese faltante. Si ese faltante es un poco menor, nos endeudamos menos, si fuera un poco mayor, hay que endeudarse más», aseguró.
Impacto educativo
Pese a las explicaciones económicas, para la ex viceministra de Educación, Rocío Solís, una falta de aumento del FEES acarrea daños para el sector.
«No se van a abrir nuevos nuevos programas de investigación, la contratación de de profesores, todo eso se va a ver limitado, no podrían crecer las becas estudiantiles. Yo creo que esta situación es muy difícil para las universidades, y muy peligroso para todo lo que es nuestro sistema educativo público, porque aquí también entra todo lo que es la parte del Ministerio de Educación Pública que también está limitado su presupuesto.
Pero en cuanto a las universidades, es muy peligroso, porque bien sabemos que los estudiantes de pocos recursos necesitan las becas, necesitan las residencias estudiantiles, y todo eso tiene que tener un financiamiento, y año con año sabemos que aumentan los costos, y aunque se diga que no hay aumento de vida, sí lo hay, lo sabemos que esto es una una falsa expectativa de que tenemos una economía en la cual no no hay aumento en todo lo que es la parte gasto», detalló.

Nivel político
Desde el punto de vista político, el analista Mario Quirós señaló que la discusión del FEES dejó de ser un tema económico.
«Ya no estamos ante una discusión meramente técnica sobre un porcentaje, sino ante una discusión política más profunda, y ahí para mí es la clave para entender. Porque ya no estamos hablando solo de cuánto debería ser el aumento, sino de que el Ejecutivo y las universidades están discutiendo desde puntos de partida y con prioridades distintas.
Las universidades pueden tener razón en lo teórico, de que la educación superior pública no puede tratarse como cualquier partida presupuestaria, porque cumple funciones estratégicas para el país en formación, investigación y movilidad social. Pero también, el Ejecutivo tiene razón cuando plantea que la discusión no puede agotarse simplemente en pedir más recursos, sin hablar al mismo tiempo de distribución, prioridades y rendición de cuentas en esos objetivos de formación, investigación y movilidad social. Y ahí creo que el conflicto se vuelve más de fondo», opinó.
Por su parte, el politólogo Gustavo Araya señaló las que considera son las intenciones del Ejecutivo con el retiro de las negociaciones.
«Una jugada que está pensada para dejarle el problema de la asignación de recursos a Laura Fernández. Ya hemos visto cómo el mandatario Chaves, no en pocas ocasiones, ha dejado completamente su huella, ha dejado totalmente amarrada de manos y pies a la presidenta electa.
Chaves lo que ha hecho es, y esto hay, evidentemente, todas las pruebas, donde no solamente se trata de esta ocasión, en donde reniega de que se llegue a un acuerdo para la firma del FEES, y se lo deja, por lo tanto, completamente heredado el problema a doña Laura Fernández, para que lo resuelva la próxima Asamblea Legislativa», dijo.





