Reuniones entre Poderes dan señales del discurso que busca posicionar ante la ciudadanía; analistas señalan similitudes y diferencias con su antecesor.
La presidenta de la República, Laura Fernández, da las primeras muestras de su forma de liderazgo, luego de las reuniones con el Poder Judicial y el Legislativo.
La mandataria recibió en Casa Presidencial a los miembros de Corte Plena, OIJ y Fiscalía General de la República, el lunes; y a los diputados de todas las fracciones legislativas, el martes.
«Yo le planteé a Don Orlando (Aguirre, presidente de la Corte Suprema de Justicia), y a los funcionarios que lo acompañaron, lo que, desde mi punto de vista, es cómo se siente el pueblo de Costa Rica, incluyéndome a mí, con el trabajo del Poder Judicial. Ahí yo le expuse algunos temas delicados, desde las pifias… lo que nosotros llamamos pifias de jueces de ejecución, también hablamos de lo que percibimos como la politización del Poder Judicial y de la persecución política por parte del Poder Judicial», dijo Fernández sobre la primera reunión.
Sobre el encuentro con los diputados, la presidenta señaló que «califico estos espacios como productivos, habían diputados que no me conocían, que no conocían la Casa Presidencial y mi principal propósito es que podamos tener una buena relación de trabajo en equipo».
Primeras señales
El analista político Mario Quirós aseguró que estas reuniones dejan tres puntos claros de cómo busca Fernández posicionarse ante otros poderes y la ciudadanía.
«Doña Laura está haciendo un esfuerzo de imprimir su propio liderazgo desde tres ángulos: conducción de agenda, posicionamiento de temas y obligando a los demás actores a definirse.
En lo primero, en esa agenda está hablando de temas de seguridad, relación con el Poder Judicial, presupuesto, universidades, pero con una línea transversal de reformas institucionales y ahí está enmarcando todo con ese concepto de reforma urgente.
Segundo, en la proyección de su liderazgo, no está buscando, o por lo menos no está comunicando, una simple continuidad administrativa. Está comunicando a alguien que quiere conducir y liderar un proceso político de cambio y esto lo dejó ella claro desde sus entrevistas iniciales que dijo que ella quería ser recordada como la gran reformadora del Estado costarricense y creo con esto está obligando a que los otros actores tengan que tomar una posición frente a esos temas concretos de agenda», detalló.
¿Igual o diferente a gobierno Chaves Robles?
El politólogo Sergio Araya apuntó a que hay similitudes en estos primeros días de trabajo de la administración Fernández Delgado con los del gobierno anterior.
«Hago el comparado con el cierre de la administración pasada y al menos hubo este espacio de acercamiento y de diálogo, que ya en la recta final del periodo anterior brillaba por su ausencia.
Si lo comparo con el inicio de la administración Chávez Robles, en ese sentido diría que hay mucho paralelismo, porque además hay un deseo de dominio de escena por parte del Ejecutivo; en parte la no presencia de los dispositivos electrónicos por parte de las representaciones de los otros poderes va en esa dirección de tener el control de la difusión de las imágenes que se transmiten de esas reuniones y que circulan en plataformas y luego son replicadas por los distintos medios.
Adicionalmente, ese tono firme de confrontación, de cuestionamiento en donde se reivindica por parte del Ejecutivo de ser la vocería de una ciudadanía que, a través suyo, transmite, especialmente al Poder Judicial, su disconformidad con el funcionamiento del mismo. En eso si hay una suerte de paralelismo, especialmente, repito, con el inicio de la administración anterior», detalló.
Papel de Rodrigo Chaves
En medio de estas reuniones, el papel del ministro de la Presidencia, Rodrigo Chaves, también entra en análisis. Diputados como el frenteamplista José María Villalta y la liberacionista Janice Sandí cuestionaron actitudes del exmandatario.
Para el politólogo Gustavo Araya esta es una muestra de las líneas borrosas sobre cómo funciona Casa Presidencial en estos momentos.
«Todavía no estamos claros, en Costa Rica, quién gobierna y quién es ministro de la Presidencia o quién tiene el Ministerio de la Presidencia.
En momentos en que Laura Fernández, por ejemplo, deja o permite que se envíe una iniciativa a la Asamblea Legislativa en donde las instituciones públicas deban tomar recursos públicos para garantizar la defensa de los funcionarios públicos ante denuncias de carácter penal, es una continuidad, no solamente del chavismo, pero además es una complicidad con respecto al chavismo, respecto, por ejemplo, al seguro que se quiso pasar en algún momento para que con fondos públicos se pagaran casos de denuncias contra el funcionariado público del más alto nivel.
Esto no es una diarquía solamente asimétrica, no se trata solamente de dos cabezas, de un gobierno de dos cabezas, sino que se trata de un gobierno que, efectivamente, está coordinando un papel para engañar a la oposición, para hacerla verse más cercana, más dialógica y demás, pero que a todas luces es cómplice con la continuidad de la agresión con la que se ha tratado el sistema democrático costarricense», afirmó.
Laura Fernández tendrá su primera conferencia de prensa previa al Consejo de Gobierno este miércoles.





