Pese a que herramientas como ChatGPT y Gemini están en crecimiento, los expertos llaman a proteger los datos personales como en cualquier otra herramienta.
El uso de diferentes herramientas de inteligencia artificial se ha popularizado, tanto para espacios de trabajo como de ocio.
Sin embargo, el manejo que hacemos de nuestros datos personales y la forma en la que las empresas dueñas de estos sitios los emplean es prácticamente desconocido entre los usuarios.
Mario Micucci, Security Researcher de la empresa ESET, explicó qué pasa con los datos que ingresamos a estas IA.
«Todo lo que escribimos puede ser procesado por la plataforma, preguntas, documentos, imágenes, audios, archivos o datos personales que carguemos. Dependiendo de la configuración y el tipo de cuenta, esa información puede almacenarse, usarse para mejorar el servicio o incluso ser revisada bajo ciertos procesos de control de calidad y seguridad. Por eso es recomendable no asumir que una conversación con una IA es completamente privada», indicó.
Micucci recordó que las empresas pueden hacer uso de estos datos para sus beneficios.
«La respuesta es sí, aunque depende de la política de cada proveedor, del país, del tipo de cuenta y de la configuración de privacidad. En cuentas personales, algunos servicios pueden usar el contenido para mejorar o entrenar sus modelos, salvo que el usuario lo desactive. En entornos empresariales suele haber mayores garantías. Por ejemplo, Open AI indica que no entrena sus modelos con datos de chat GPT Business, Enterprise, Edu o API por defecto», detalló.
Por eso, el experto de ESET dio algunas recomendaciones para el momento en el que se haga uso de la Inteligencia Artificial.
«La regla principal es no ingresar información que no compartiríamos con un tercero: contraseñas, datos bancarios, documentos internos, información médica, datos de clientes o material confidencial de una empresa. También conviene revisar la configuración de privacidad, desactivar el uso de chats para entrenamiento cuando sea posible, usar chats temporales para consultas sensibles y preferir versiones empresariales cuando se trabaje con información corporativa. La IA puede ser muy útil, pero debe usarse con criterio de seguridad digital», pidió.





