Con excepción del oficialismo, los integrantes de la Comisión de Ciencia y Tecnología dieron el visto bueno al proyecto de “Ley para el uso responsable de dispositivos electrónicos en centros educativos”.
¿Prohibir por completo el uso de celulares y tablets en las aulas? Una propuesta avanza en la Asamblea Legislativa.
Con excepción del oficialismo, los integrantes de la Comisión de Ciencia y Tecnología dieron el visto bueno al proyecto de “Ley para el uso responsable de dispositivos electrónicos en centros educativos” (exp. 25.153), presentado por la independiente Cynthia Córdoba en agosto anterior.
La iniciativa tiene como fin prohibir el uso de teléfonos celulares inteligentes y tabletas electrónicas personales en todos los centros de enseñanza preescolar, primaria y secundaria públicos y privados, tanto en el periodo de clases como en los tiempos de recreo, excepto en situaciones de peligro o fuerza mayor, cuando los dispositivos son necesarios para garantizar la accesibilidad, o para atender condiciones de salud.
El último texto discutido prevé, eso sí, la habilitación del uso pedagógico cuando es autorizado por el docente.
La diputada proponente, Cynthia Córdoba, aseguró que se fundamentó en estudios internacionales.
¿Choca la propuesta legislativa dictaminada con lo que aplica en la actualidad el Ministerio de Educación Pública?
El jerarca de Educación, Leonardo Sánchez, aseguró previo al inicio de clases que los celulares seguirán siendo permitidos, pero en aspectos definidos.
“Hay una correlación altísima entre el uso del celular y la distracción, entre el uso del celular y la falta de atención, entre el uso del celular y el ciberbullying, entonces, ante esa situación, muchos países de la OCDE, que son nuestros referentes, han optado por eliminar o regular el uso del celular; nosotros, luego hacer un análisis tropicalizado a Costa Rica, hemos definido regular el uso del celular y que se utilice única y exclusivamente cuando el docente así lo considere importante porque le sirve para su mediación pedagógica, pero no lo estamos eliminando del todo, lo estamos aprovechando como un recurso tecnológico, también el estudiante lo podrá usar en el recreo; ahora, si hace un mal uso, por ejemplo, en el recreo como ciberbullying y demás, sí está contemplado los temas de conducta, antes no se tomaba en consideración el uso del celular en el tema de la afectación de la conducta, bueno, ahora sí, tiene afectaciones como rebajo de puntos”, explicó el jerarca.

Columbia consultó a diferentes sectores relacionados con el sistema educativo, desde sindicatos hasta academia, estudiantes, la Asociación de Centros Educativos Privados (CEP) y el oficialista Jorge Rojas, único en oponerse al proyecto.
Fabián Rojas, académico del Centro de Investigación y Docencia de Educación (CIDE) de la Universidad Nacional (UNA), comentó que han dado seguimiento al tema a nivel global, que ha sido polémico por ir en diferentes direcciones.
“Hay algunos que plantean la posibilidad de restringir al máximo el uso de dispositivos para reducir la distracción que estos dispositivos generan, considerando todas las alertas y elementos que tienen los recursos con redes sociales y demás, pero por otro lado mucho de los enfoques más de la tecnología educativa, se trata de rescazar el valor que pueden tener los recursos tecnológicos en el proceso de alfabetización mediática de los estudiantes, entonces es complejo; pensar en restringir completamente los dispositivos puede tener implicaciones en diferentes líneas, tal vez la que más puede preocupar es el tema de la reducción o las limitaciones que podrían tener los estudiantes en cuanto al desarrollo de competencias digitales”, reflexionó.
Desde el sector sindical consideran que el proyecto debe verse con atención.
Gilbert Díaz, presidente del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC), considera que lo más conveniente es reconocer la tecnología como herramienta.
“Podemos interpretar nosotros que busca como medida reducir la distracción en el aula, sin embargo, consideramos que en una educación planetaria no es lo más conveniente eliminarla, debe constituirse en un instrumento de aprendizaje, debe regularse, debe normarse, porque no podemos desconocer que hoy el celular bien utilizado se convierte en una herramienta tecnológica en la vida cotidiana”, apuntó.





