Los primeros meses del año suelen ser un reto para los hogares en cuanto al manejo de sus recursos económicos.
El inicio de un nuevo año suele representar un reto para la economía de muchas familias, debido al aumento de los gastos tras las celebraciones de diciembre. A esta situación se suman pagos como la entrada a clases, seguros, reparaciones en el hogar o el automóvil, además de la atención de las necesidades básicas cotidianas.
Este conjunto de obligaciones da lugar a la conocida “cuesta de enero”, un periodo que se repite cada año y que obliga a una mayor organización financiera.
Ante este escenario, el asesor financiero del Banco Nacional (BN), Bernardo Barrientos, compartió una serie de recomendaciones orientadas a apoyar a los hogares en la administración de sus recursos durante los primeros meses del año.
- Planificar un presupuesto: registrar ingresos, gastos y compromisos financieros, y asignar montos específicos para cada uno.
- Practicar un consumo responsable: evaluar la necesidad real de cada compra y considerar el impacto de las decisiones de consumo.
- Reducir los gastos hormiga: identificar y limitar pequeños gastos frecuentes que, al acumularse, afectan el presupuesto, como suscripciones que no se utilizan.
- Priorizar los pagos esenciales: atender primero alimentación, transporte y vivienda, así como compromisos financieros que no pueden postergarse.
- Involucrar a toda la familia: conversar con la pareja e hijos sobre la importancia del ahorro y establecer metas económicas compartidas.
- Establecer un fondo de emergencia: destinar al menos un 10% de los ingresos para imprevistos y contar con mayor liquidez.
- Diversificar los ingresos: explorar fuentes adicionales de ingreso, como trabajos temporales o actividades complementarias.





