Más de 47 mil trabajadores ya gestionan el retiro de su FCL, en un proceso que no es obligatorio y que expertos recomiendan analizar antes de tomar una decisión.
El retiro del Fondo de Capitalización Laboral (FCL) vuelve a tomar protagonismo en Costa Rica, luego de que decenas de miles de trabajadores iniciaran el proceso para acceder a este ahorro tras cumplir cinco años continuos con el mismo patrono.
Este movimiento responde a un nuevo quinquenio que habilita el retiro de estos recursos, un derecho que permite a los trabajadores disponer de su fondo sin necesidad de finalizar la relación laboral.
La cifra de solicitudes ya supera las 47.000 personas, lo que refleja el interés de los trabajadores por utilizar estos recursos, ya sea para cubrir necesidades inmediatas, pagar deudas o fortalecer su liquidez.
El economista Víctor Umaña explicó que este fondo fue creado mediante la Ley de Protección al Trabajador en el año 2000, como parte de una reforma integral del sistema de protección social.
Según detalló, se trata de un ahorro individual obligatorio financiado por el patrono, quien aporta el 3% del salario mensual del trabajador. Estos recursos se acumulan en una cuenta personal administrada por una operadora de pensiones y generan rendimientos en el tiempo.
Umaña agregó que el trabajador puede retirar el saldo cuando finaliza la relación laboral —ya sea por despido o renuncia—, y que estos fondos están vinculados al régimen de cesantía. Además, si el dinero no se retira, o se hace de forma parcial, el monto restante se integra al Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP), aumentando la pensión complementaria.
De esta forma, el FCL funciona tanto como un respaldo en caso de desempleo como un mecanismo de ahorro de largo plazo.
Por su parte, las entidades financieras afinan sus plataformas para facilitar el acceso a estos recursos. El gerente comercial del Banco de Costa Rica, José Manuel Ávila, explicó que los trabajadores pueden realizar la solicitud a través de canales digitales, ingresando sus datos personales en los sitios habilitados por cada operadora.
Ávila enfatizó que es indispensable realizar la solicitud formal, ya que sin este trámite las operadoras no pueden proceder con la acreditación del dinero. Asimismo, recordó que el retiro no es obligatorio y que los recursos pueden mantenerse en la cuenta, donde continúan generando rendimientos.
En esa misma línea, Ernesto Solano, líder legal y de experiencia de usuario de la Oficina del Consumidor Financiero, recomendó a los trabajadores planificar cuidadosamente el uso de estos fondos.
“El ideal es analizar para qué se va a utilizar el dinero, ya sea para una remodelación, una prima para vivienda o la compra de un vehículo. Si no existe una necesidad clara, es preferible no retirarlo”, señaló.
Solano también recordó que el FCL cumple una función importante como respaldo ante situaciones como despidos, renuncias o suspensiones laborales, por lo que recomendó valorar su retiro con cautela.





