Diputados opositores lo acusan de haber sido un ministro ‘fiscalista’. ¿Cómo responde el jerarca a estos señalamientos?
El exjerarca del Ministerio de Hacienda, Nogui Acosta, quien renunció el pasado 31 de julio a su cargo dentro del Gobierno, fue una de las piezas de mayor confianza de la administración Chaves Robles y de los pocos que se mantuvo en el cargo desde el 8 de mayo del 2022.
Su designación como primer lugar en la papeleta de candidatos a diputados en San José por el Partido Pueblo Soberano (PPS) lo deja cerca de alcanzar una curul a partir del 2026.
El legislador del Partido Liberal Progresista (PLP), Eli Feinzaig, ha sido uno de los diputados que más discusiones ha mantenido con Acosta, ya que ha considerado su gestión como ‘fiscalista’. Para Feinzaig, en caso de que el exministro mantenga esa postura, podría tener un paso negativo en la Asamblea Legislativa.
«Nogui Acosta es un profesional capaz que podría hacer buenos aportes, pero si no se quita ese personaje que adquirió al estar al lado de Rodrigo Chaves, confrontacional, burlista y, por otro lado, si no se quita el sombrero de ministro de Hacienda y va a seguir con ese enfoque absolutamente fiscalista, extractor, entonces nada bueno le va a aportar al país. Venir a la Asamblea Legislativa a tratar de convertir en ley la práctica de este gobierno que nos ha llevado a la mayor desinversión en materia de educación, que nos ha llevado a la mayor crisis de seguridad, sin que hayan querido invertir más en procurar una mejor condición de vida para los costarricenses. En ese sentido, entonces podría su paso por la Asamblea Legislativa resultar nefasto», manifestó el liberal.
En la misma línea se refirió la diputada del Partido Liberación Nacional (PLN) y presidenta de la Comisión de Asuntos Hacendarios, Paulina Ramírez.
La legisladora verdiblanca señaló que la visión de Acosta con respecto al manejo de impuestos es perjudicial para el sector productivo.
«Nogui Acosta es una persona preparada y a quien respeto, pero no coincide con algunos valores que yo he mantenido y que mi fracción ha mantenido, como por ejemplo, él tiene una ideología muy diferente en cuanto a materia económica se refiere. Él tiene un enfoque totalmente fiscalista en donde sacrifica todos los programas sociales e infraestructura con tal de mantener datos macroeconómicos muy buenos. Cuando hablamos de macroeconomía, sabemos que, por ejemplo, una baja inflación no se traduce en mejor costo de vida y tampoco podemos estar pensando en aumento de impuestos cuando ya las empresas están muy estrujadas, ya muy apretadas con el costo de vida elevado y los costos estructurales que tienen todas las empresas. Hoy en Costa Rica es muy caro producir y eso incluso afecta la producción y la competitividad internacional y necesitamos un país que sea más barato. Si le meten más impuestos, pues eso se va a agravar aún más. Tenemos también un exministro que, probablemente, como diputado seguirá insistiendo en presentar proyectos que le da superpoderes al Ministerio de Hacienda, lo cual es perjudicial porque se violentan los principios constitucionales y también lo ha advertido la Procuraduría como, por ejemplo, el poder secuestrar libros contables o eliminar del debido proceso la posibilidad de tener una instancia más para defenderse, entonces deje en indefensión a los contribuyentes», afirmó Ramírez.
Para el ex viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, la figura de Nogui Acosta, como exjerarca de la cartera, puede aportar experiencia, más aún considerando su paso por la Asamblea Legislativa como asesor.
«Siempre es importante que una persona que llega a la Asamblea Legislativa conozca el funcionamiento del sector público, algo que evidentemente un exministro de Hacienda puede aportar y en este caso sobre todo aspectos vinculados al manejo de la hacienda pública, tanto en cuanto a ingresos, como en cuanto al tema del gasto y la parte de gestión de deuda. Así que, en ese sentido, creo que eso es lo que puede aportar su experiencia en ese tema, tanto como viceministro como ministro en una eventual discusión de temas fiscales que yo creo que va a ser inevitable que se presente en el próximo cuatrienio. También, don Nogui fue asesor legislativo, o sea, sí que conoce del del funcionamiento de la Asamblea Legislativa y creo que por ese lado no se va a encontrar con algo nuevo para él. Es la segunda vez, por lo menos en años recientes, que un exministro de Hacienda llega al Congreso, así que habrá que ver en qué dinámica se puede insertar y si esto le le va a permitir participar, por ejemplo, con una labor más protagónica en la Comisión de Hacendarios o en la Comisión de Control de Ingreso y Gasto Público. Habrá que ver cuál va a ser su rol en esa dinámica legislativa en los próximos 4 años», mencionó Rodríguez.
Por su parte, el economista Gerardo Corrales también destacó la experiencia que puede aportar un exministro de Hacienda en la Asamblea Legislativa.
Según el experto, un perfil de este tipo maneja el conocimiento del Estado, lo cual puede ser beneficioso en cuanto a la aprobación de leyes y eventuales transformaciones al sistema tributario.
«A mí me parece que un ministro de Hacienda acumula suficiente conocimiento desde el punto de vista de materia tributaria, desde el punto de vista de tamaño del Estado, la organización del Estado y el gasto público como para poder llegar a simplificar el sistema tributario. Hay más de 100 impuestos y realmente la recaudación se centra en alrededor de cuatro o cinco impuestos. Es excesivo el gasto corriente y también tiene el suficiente conocimiento financiero como para realizar reformas de ley que puedan facilitar la colocación de recursos en los mercados financieros internacionales. También, me parece que tiene un conocimiento general de todos los sectores de actividad económica como para promover, especialmente para el régimen definitivo, propuestas que a su vez mejoran la recaudación tributaria si es que el régimen definitivo logra ser competitivo y logra crecer», indicó el economista.
Respuesta de Nogui Acosta
A lo largo de su paso por el Ministerio de Hacienda, el presuntamente ser ‘fiscalista’ fue uno de los señalamientos constantes en contra del ahora exministro; sin embargo, él recordó que durante el actual gobierno no se han aprobado nuevos impuestos y negó que exista un interés para hacerlo desde la Asamblea Legislativa.
Además, Acosta también se refirió a los cuestionamientos por la aparente disminución del gasto en inversión social, durante una entrevista con Noticias Columbia.
«El programa del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional llevaba aparejado aumentar la carga tributaria en 0.75% del PIB. Eso significaba aprobar una serie de proyectos que aumentaban los impuestos, que no lo hizo este gobierno. Esos proyectos quedaron presentados del gobierno anterior. No se aprobó ninguno y la única cosa que este gobierno hizo fue tratar de evitar que se aprobaran proyectos que redujeran la carga tributaria. No solamente nos opusimos a una rebaja del impuesto a la propiedad de los vehículos, que lo único que benefició fue a las agencias de vehículos y no a los costarricenses de a pie, sino que también decirle tres cosas importantes. De cada 100 colones que recauda este país en impuestos, 33 se pagan en intereses. Esos 33 colones son recursos que se le retiran a los grupos más vulnerables, pero eso no es culpa de este gobierno, eso fue culpa de los gobiernos anteriores que se endeudaron sin ningún empacho; Liberación Nacional en particular. El problema del sobreendeudamiento de este país inicia en el 2008, cuando el gobierno de Liberación Nacional decidió atacar la crisis global a través del incremento de la planilla pública y ahí es donde se inicia este problema. El hecho de que nosotros le hayamos puesto coto tiene muchísima trascendencia porque se ha venido comiendo los recursos para los grupos más vulnerables. En nuestro gobierno nunca se redujo los recursos para los más vulnerables. ¿Por qué? Por una simple razón, porque todos usan la relación con el PIB como un elemento para hacerlo y el PIB crece muy rápido. Este país ha crecido en los últimos años alrededor del 5% y la recaudación de tributos bastante menos que eso. Incluso, el gasto del gobierno no puede compararse con el PIB, por eso es irreal esas conversaciones», aseguró el exministro.





