Expertos se refirieron al reciente traslado de un 10% a un 15% en aranceles que aplicó Estados Unidos a los productos exportados por Costa Rica.
Es fundamental que Costa Rica continúe sus negociaciones con Estados Unidos para procurar que los aranceles a los productos ticos pasen del 15% al 10%.
Así lo indicaron diferentes expertos, en el marco de un conversatorio del Observatorio de Políticas Públicas de la OCDE, el Consejo de la Promoción de la Competitividad (CPC) y LEAD University.
Según señalaron, existen retos ante la nueva política de impuestos del gobierno norteamericano, los cuales impusieron al país un 10% a sus productos en primera instancia; sin embargo, semanas después se pasó a un 15%.
Para el director de la carrera de Comercio Internacional de LEAD University, Juan Luis Zúñiga, es necesario que el Gobierno de la República se meta más de lleno a negociar con sus homólogos estadounidenses.
«En mi opinión, este asunto es tan importante para la competitividad del país, la competitividad del sector exportador y de la economía en general, que debe existir un mayor involucramiento de Zapote en este asunto y no dejar que únicamente Plaza Tempo lo resuelva. ¿Por qué? Porque ya hemos visto lo que ha pasado con otros países, economías fuertes o economías en desarrollo, como el caso de México, con la presidenta Sheinbaum o el caso de Canadá, con el primer ministro Carney o incluso el primer ministro Ishiba, de Japón, que fue a la Casa Blanca a hablar de este tema. A nosotros creo que nos ha faltado un poco más, con todo el respeto, de agresividad para buscar una solución a este problema», indicó Zúñiga.
¿Qué debe hacer el país ante la incertidumbre con la imposición de aranceles?
Según el expresidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Rodrigo Cubero, es necesario diversificar los mercados de exportación.
«En materia de política comercial, y aquí concuerdo plenamente con don Juan Luis, no es un tema solamente decía él de Plaza Tempo, es un tema también de Zapote en el sentido de que esta política comercial debe ser llevada al nivel más alto para poder negociar de tú a tú con los Estados Unidos. Me parece que ahí pasa por mantener un diálogo muy pragmático con los Estados Unidos, de nuevo, al más alto nivel, para poder asegurar que se dé una reducción en la tasa de interés que nos han fijado en 15%, que nos pone en una desventaja frente a la mayoría de los países de América Latina, particularmente frente a México, y que Costa Rica pueda seguir siendo anfitriona de empresas extranjeras, empresas norteamericanas que produzcan bienes y servicios para los Estados Unidos.
Ojalá que logremos negociar algo que nos permita seguir operando con tranquilidad en esos campos. Pero, por supuesto, también tenemos que seguir diversificando mercados, profundizando acuerdos de libre comercio e inversión y buscando atracción de inversión extranjera directa con otros socios. Aquí, particularmente importante va a ser la Unión Europea, que ya tenemos un acuerdo de asociación, el este asiático con el que tenemos que seguir utilizando lazos comerciales y de inversión y América Latina. Con todos estos países tenemos que explorar nuevos mercados y también nuevas oportunidades para traer inversión extranjera directa», explicó Cubero.
Finalmente, la socia fundadora de Catrade Consulting Group, Viviana Santamaría, advirtió que no es buena idea que el país intente resolver esta situación mediante reclamos ante instancias internacionales.
«Costa Rica sigue teniendo la posibilidad de elevar este tema en el marco del CAFTA -del tratado del libre comercio-, que tiene un mecanismo de resolución de diferencias porque hay un incumplimiento claro del tratado y, si quisiera, algunos países han hecho el intento de escalarlo a nivel de OMC (Organización Mundial del Comercio). Sin embargo, aquí yo quiero hacer un llamado en el sentido de que sobre la base del entorno en el que nos encontramos, de la posición que tenemos y del avance de las negociaciones y que no estamos ante un gobierno de Estados Unidos si se puede llamar «normal», como con los que hemos negociado en otras oportunidades, creo que no es una buena idea escalar cualquiera de estas incomodidades a nivel de los mecanismos de solución de diferencias.
Primero, porque en el caso de los mecanismos de solución de diferencias de la OMC, Estados Unidos ha sido claro en que no los ha querido acatar o si decide escalarlo al órgano de apelación, no hay órgano de apelación, entonces caemos ahí en un limbo jurídico. Dos, si es en el marco del CAFTA, hay que valorar muy bien los pros y los contras y cuántas posibilidades tendríamos de ganar en un panel a ese nivel y si no nos podría salir, como dicen por ahí en la calle, más caro el caldo que los huevos. Así que, habría que valorar muy bien y sopesar cuál es el beneficio. Quizás aquí la línea es seguir negociando, en la medida de lo posible atender los requerimientos de Estados Unidos y tratar de revertir, por lo menos, de ese 15% al 10%», añadió la experta.





