El Tribunal de Ética del Partido dio la resolución, luego de analizar el caso de cuatro legisladores que votaron en contra de levantar la inmunidad al presidente Rodrigo Chaves.
El Tribunal de Ética del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) anunció su decisión de separar a los diputados Melina Ajoy y Horacio Alvarado de sus filas.
Ambos legisladores, así como María Marta Carballo y Carlos Andrés Robles, enfrentaban una investigación interna, luego de votar en contra de levantar la inmunidad al presidente de la República Rodrigo Chaves, acción contraria a la solicitud del Comité Ejecutivo socialcristiano.
René Fernández, miembro del Tribunal de Ética, confirmó la noticia y recordó que aún existen instancias para que los diputados reviertan esta decisión.
«Luego de haber tramitado un expediente disciplinario por incumplimiento a las obligaciones establecidas en el Estatuto Social del Partido, por la falta de acatamiento a una disposición de la Asamblea del Partido, luego de haber analizado los hechos de la denuncia, de haber analizado toda la prueba recabada en el expediente, haber contabilizado y computado todos los plazos establecidos, verificado la participación de las personas denunciadas, llegó a la conclusión en ambos expedientes que las faltas cometidas por doña Melina Ajoy y don Horacio Alvarado se tipifican como una falta grave y, por ende, se establece la sanción de suspensión.
Ambos militantes se les ha dictado una resolución final donde se les expulsa de la agrupación partidaria. En el caso de doña Melina y don Horacio todavía les acoge un recurso de apelación que pueden presentar dentro de un plazo establecido ante el Tribunal de Alzada del Partido, quien tendrá que resolver o dictar una resolución final», explicó.
Fernández agregó que en los casos de Robles y Carballo «el expediente está en trámite. Se están verificando el cumplimiento de todos y cada uno de los actos procesales que se deben de llevar y todavía no se han concluido los expedientes, por lo tanto no puedo referirme a ellos».
Ajoy acusa «desesperación por expulsarla»
A través de sus redes sociales, la diputada Melina Ajoy reaccionó a la decisión del Partido, y aseguró que debía denunciar «irregularidades y persecución política».
«En un hecho que solo puede calificarse como una torpeza procesal vergonzosa, el Tribunal de Ética ha violentado mi derecho fundamental al debido proceso, ignorando que recientemente se me otorgó la razón en un incidente de nulidad donde se certificó que la notificación inicial fue practicada erróneamente.
Bajo el Artículo 4 de la norma procesal de ética del PUSC, se estableció un nuevo plazo para mi contestación que vencía el día de hoy (martes); sin embargo, a pesar de haber enviado mi respuesta en tiempo y forma, tan solo 10 minutos después recibí la resolución por el fondo», reclamó.
Según la diputada, esta forma de proceder fue motivada por «una desesperación por expulsarla», al tiempo que defendió su decisión de votar en contra de levantar la inmunidad del presidente Rodrigo Chaves.
«La denuncia, presentada por un militante, me acusa de «desacatar» una orden de la Asamblea Nacional respecto a la votación sobre la inmunidad presidencial, pero ante esto mi postura es innegociable: los diputados nos debemos a la Constitución Política, no a órdenes ciegas de una agrupación. Mi voto fue producto de un análisis técnico y responsable, amparado en el Artículo 110 de nuestra Constitución, el cual es claro al señalar que los diputados no podemos ser perseguidos por nuestras opiniones o votos.
Esta independencia de criterio es la garantía de que trabajamos para el pueblo y no bajo amenazas de cúpulas partidarias, tal como lo ha ratificado el Tribunal Supremo de Elecciones en su resolución 1947-E-2003, al recordar que representamos un mandato nacional y que nuestra lealtad principal es con Costa Rica», insistió.
Entre las críticas, Ajoy considera que el PUSC es «un partido secuestrado por una élite que fue despreciada por el electorado, llevándonos a la derrota histórica de menos de un 3%».
«Aquella agrupación grande que tanto aportó al país ha quedado en el olvido, enterrada por un pequeño grupo que hoy busca culpables externos para ocultar su propio fracaso y que prefiere un partido pequeño donde mandar que uno grande donde trabajar. Mientras esta cúpula siga liderando, el destino del PUSC será el mismo: la intrascendencia total. Prefieren un partido pequeño donde mandar, que un partido grande donde trabajar», dijo.
Carballo pone en duda continuidad
A falta de que se resuelva su situación, la diputada María Marta Carballo puso en duda su continuidad con la agrupación socialcristiana.
«María Marta Carballo seguirá siendo una mujer de principios socialcristianos, que ha entendido que un Partido que no quiere reinventarse, que no quiere entender, que debe responderle realmente a las necesidades de los costarricenses y escuchar los qué de él realmente quieren, es un partido que no tiene futuro. Sí estoy haciendo un profundo análisis de cuáles deben ser mis decisiones en los próximos días», dijo.





