El presidente legislativo dio un último mensaje, luego de que la ausencia del oficialismo, Nueva República y diputados aliados impidiera la realización de la última sesión del Plenario Legislativo.
La ausencia del oficialismo, Nueva República y diputados aliados impidió la realización de la última sesión del Plenario Legislativo.
Sería este martes 28 de abril el día en que se cerrara el período 2022-2026 con la discusión de la posible sanción por hostigamiento sexual contra el diputado Fabricio Alvarado, además de una agenda de más de 20 proyectos de ley listos para el segundo debate.
Sin embargo, solo 34 diputados se presentaron a la sesión, mientras que la bancada de gobierno, la fracción de Nueva República, diputados independientes como Leslye Bojorges y Gilbert Jiménez y la liberacionista Sonia Rojas “brillaron por su ausencia”.
Luego de pasar la lista de asistencia, el presidente del Congreso, Rodrigo Arias, lamentó que pese a la disposición a avanzar en varios proyectos de ley solicitados por el gobierno, fue el mismo oficialismo el que impidió la discusión.
“La presidenta electa, doña Laura Fernández, vino a la Asamblea a pedir la aprobación del crédito para el tren eléctrico y esta Asamblea estaba en toda disposición de aprobarlo, ¿quién iba a decir que fue el propio oficialismo, el propio gobierno de la presidenta electa, los que impedirían el avance de uno de sus propios proyectos? Le pido perdón al pueblo de Costa Rica, porque por las decisiones políticas del oficialismo esta Asamblea no pudo concluir aprobando lo que este pueblo se merece”, expresó.
Arias celebró que, durante estos cuatro años, se aprobaron más de 650 proyectos de ley segundo debate, lo que los coloca como “el parlamento más productivo que ha tenido Costa Rica”.
Entre esas iniciativas, destacó temas de seguridad como la extradición de nacionales y los allanamientos 24/7, la aprobación de financiamientos para obras como la Ruta 1 y el Tren Metropolitano, entre otros.
También resaltó la labor de contención que, asegura, tuvo la Asamblea Legislativa.
“Este Congreso fue, en muchos momentos, un cortafuegos, fue una línea de contención frente a quienes, por acción o por discurso, pretenden erosionar la institucionalidad democrática de Costa Rica, nuestra vida republicana, con todas sus tareas pendientes, no se sostiene por inercia ni por costumbre, se sostiene porque ha habido instituciones capaces de decir ‘no’ cuando el abuso del poder amenaza con volverse método, se sostiene porque existen contrapesos, se sostiene porque hay límites que una República no permite traspasar, este freno al autoritarismo y a la tentación de concentrar el poder, también forma parte del legado de este cuatrienio legislativo”, señaló.
Posterior al mensaje del presidente legislativo, diferentes legisladores cuestionaron las ausencias, condenaron los presuntos actos del diputado Alvarado y pidieron a la ciudadanía impedir el avance de “gobiernos autoritarios” y del irrespeto a las mujeres.
La fracción del Frente Amplio fue una de las más críticas de lo que ocurrió en el Plenario. La jefa de fracción, Rocío Alfaro, lamentó el complot contra el caso.
“Ya lo habíamos visto antes, pero no creíamos que iban a tener la desvergüenza, hoy, después de fingir ayer que habían tenido un atraso por almuerzo, hoy no vienen ni ellos ni quienes han servido de alfombra a sus intereses, hoy no le cumplimos a las mujeres, no señalamos al depredador sexual que ha estado entre nosotras y que todos sabemos quién es, que todos sabemos no solo la historia por la que se les está denunciando, sino las muchas otras historias que se conocen aquí entre pasillos”, denunció.
Por su parte, la independiente Gloria Navas, quien al inicio del cuatrienio era compañera de fracción del diputado Alvarado, celebró haber renunciado al partido.
Según la legisladora, se usa la fe para engañar a las personas.
“Estoy tan feliz de haberme independizado de esa corrupción, utilizando la fe para engañar, y ese informe de minoría que atacaba a Marulin es una vergüenza nacional, pidieron pruebas de testigos de los abusos cuando es evidente que en ese tipo de delito no hay testigos, sino la garantía del ofendido o de la ofendida, es una vergüenza para esta gente y es que quiero advertir también que la pretensión de esa gente mentirosa, de esas curules indecentes, ¿sabe qué? Son personas que no respetan el estado de derecho costarricense, y quiero advertirle a la población y a las próximas diputaciones y al Estado de Derecho costarricense, la Corte Suprema de Justicia, donde va a dar Fabricio Alvarado directamente para la cárcel, que esto es un golpe de estado lo que hicieron hoy”, acusó.
Durante la sesión hubo presencia de la exvicepresidenta Ana Helena Chacón, la exministra de la Condición de la Mujer, Gloria Valerin y Marissa Batalla, abogada de Marulin Azofeifa, en la barra de público.





