Esto ha obligado a importadores y exportadores a utilizar rutas alternas, como Paso Canoas, lo que incrementa los costos y pone en riesgo el abastecimiento nacional. Cámaras empresariales y autoridades portuarias insisten en la urgencia de modernizar la terminal.
La Cámara de Comercio y la Cámara de Exportadores de Costa Rica han manifestado su preocupación por los atrasos que superan las 10 horas en la salida de contenedores desde Puerto Caldera hacia sus destinos dentro del país.
La modernización de dicha terminal portuaria ha sido un tema recurrente durante más de tres administraciones. Sin embargo, por diversas circunstancias, no se ha logrado ejecutar el proceso de licitación para la ampliación del puerto.
El presidente de la Cámara de Comercio, Arturo Rosabal, comentó que el cartel de licitación se ha presentado en cinco ocasiones y ha sido rechazado por distintos motivos.
“Ante la situación de Puerto Caldera, muchas de nuestras empresas asociadas han tomado la decisión de traer los contenedores desde Panamá, por Paso Canoas.
La cantidad de contenedores que pasan por ahí ha aumentado exponencialmente, lo que representa un costo adicional para el comercio.
Sin embargo, es una necesidad para poder tener los productos a tiempo y en los anaqueles, y así satisfacer las necesidades de las familias costarricenses”, afirmó Rosabal.
Por su parte, el director general de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), Carlos Díaz Cantero, aseguró que sus agremiados expresan continuamente su preocupación por esta problemática.
“Recordemos que Puerto Caldera es un puerto multipropósito: maneja carga general, carga contenerizada, carga a granel, vehículos e incluso pasajeros, como en el caso de los cruceros.
Nuestros asociados en Cadexco nos recuerdan con frecuencia las necesidades del puerto, especialmente en cuanto a los tiempos que tardan en recuperar su mercancía, lo cual afecta los procesos productivos y de exportación”, señaló Díaz Cantero.
Finalmente, el presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP), Wagner Quesada, indicó que la Contraloría General de la República ha sido la entidad que ha impedido avanzar con esta licitación.
“La Contraloría ha admitido objeciones al cartel y ha tardado más de 100 días en resolverlas.
Es estratégico y necesario que en esta ocasión podamos obtener las ofertas requeridas para escoger a un nuevo concesionario.
Le pido encarecidamente a la Contraloría que considere la importancia de sacar adelante este proceso licitatorio.
El costo de un buque varía entre 11.000 y 20.000 dólares diarios. Ese es un costo que asumimos todos los costarricenses cuando consumimos productos que ingresan por Caldera”, concluyó Quesada.





