Desde el pasado 1 de mayo, los diputados se encuentran en sesiones extraordinarias, lo que significa que la agenda de proyectos de ley la determina el gobierno.
Luego del receso legislativo, quedarán tres semanas para que el gobierno impulse sus proyectos de ley: ¿en qué se ha avanzado y qué queda pendiente?
Desde el pasado 1 de mayo, los diputados se encuentran en sesiones extraordinarias, lo que significa que la agenda de proyectos de ley la determina el Poder Ejecutivo.
Este espacio finaliza el próximo 31 de julio, mientras que durante esta semana los legisladores se encuentran en receso.
¿En qué se ha avanzado y qué queda pendiente?
El oficialismo calificó como positivo el avance de proyectos relacionados con financiamiento de obras, pero también lamentó lo que ha sucedido con temas como Crucitas, y así lo expresó su jefe de fracción, Nogui Acosta.
“Me parece que es evidente que la agenda que convocó el Poder Ejecutivo es para beneficio de los costarricenses, no solamente tenía que ver con el financiamiento del tren eléctrico, sino que también tenía que ver con la generación de recursos para obras de infraestructura y tratar de buscar recursos para poder hacer la transformación de la agricultura, de la caña y del café por el cambio climático, que está impactándolos, entonces yo creo que por ahí vamos bien; la respuesta que se le dio a los limonenses después de más de 36 años de estar a la expectativa de tener una marina hoy tenemos un mecanismo para poderla construir y creo que es un tema importante”, comentó.

“Quedamos en deuda en el tema de armonización, no podemos seguir manejando con luz corta, tenemos que empezar a ser un país que vea con luz larga el desarrollo, y en este sentido me parece que armonización es una situación que tenemos que resolver pronto; el tema de Crucitas realmente es impresionante la destrucción que estamos generando por no tomar decisiones”, agregó.
Desde la oposición resaltan algunos proyectos aprobados, pero también son críticos de algunos retrasos.
El jefe de la fracción liberacionista, Álvaro Ramírez, resaltó la anuencia de las fracciones de dialogar para que varias iniciativas tuvieran éxito, y espera que así sea la dinámica en los próximos meses.
“Las sesiones extraordinarias han sido un éxito en buena parte gracias a la actitud constructiva de Liberación Nacional y de las fracciones que conformamos el bloque democrático, gracias a ese espíritu de diálogo y de búsqueda de soluciones, logramos aprobar más de 14 iniciativas sustantivas en primer o segundo debate, eso demuestra que es el diálogo respetuoso y constructivo el que permite resolver problemas en democracia, ojalá el gobierno reconozca ese aporte y sobre todo permita que en adelante podamos continuar trabajando de manera constructiva y pensando en el bienestar de los costarricenses”, expresó.

El análisis
Para la analista política Kattia Benavides, el avance en cuanto a proyectos de ley ha sido moderado durante este período de sesiones extraordinarias.
Aunque el gobierno tiene el control de la agenda, todo depende de los acuerdos entre diputados, según la experta.
“Controlar la agenda no es lo mismo que controlar los votos, y el principal reto sigue siendo la construcción de acuerdos; hasta ahora, el Ministerio de la Presidencia ha mantenido una gestión orientada en negociaciones puntuales, pero no se observa un cambio significativo en la relación con las diferentes fracciones legislativas, la coordinación política continúa siendo uno de los principales desafíos de gobierno”, manifestó.
La especialista también se refirió al papel del ministro de la Presidencia, Rodrigo Chaves, en la relación entre el gobierno y la Asamblea Legislativa.
Ese puesto está llamado a ser el puente entre los poderes, sin embargo, el jerarca que se ha encargado de las negociaciones ha sido el viceministro Alejandro Barrantes.
“Su liderazgo sigue marcando la estrategia del Ejecutivo, ha privilegiado una comunicación directa con la ciudadanía y un discurso de firmeza frente a la Asamblea Legislativa, esa estrategia puede fortalecer su respaldo ciudadano, pero también puede dificultar la generación de confianza y consenso dentro del Congreso, que son indispensables para que los proyectos avancen”, agregó.
Para Benavides, si esta dinámica se mantiene, el balance final podría traducirse en avances puntuales, pero sin cambios en la relación entre poderes.





