Los inversionistas piden transparencia, reparación del daño y apoyo financiero para enfrentar gastos esenciales.
Un grupo de afectados por las inversiones en el fondo BCR-SAFI se manifestó a las afueras del Consejo Nacional de Rectores (Conare), en el marco de la presentación del informe Estado de la Nación.
Adultos mayores, en su mayoría, han sido los perjudicados por presuntas decisiones financieras incorrectas por parte del fondo de inversión.
El representante del grupo, Rodrigo Alberto Carazo, conversó con Noticias Columbia y explicó que se trata de una de las mayores estafas en el sistema financiero nacional, la cual debe ser conocida por los costarricenses.
«Las barbaridades que hizo el Banco de Costa Rica en el periodo del 2017 al 2020, de comprar edificios viejos, decrépitos, sin vocación de alquiler a precios enormes, dejó a los fondos donde estaban esos recursos profundamente heridos, profundamente afectados financieramente y esas afectaciones fueron en dos etapas. Una, la enorme salida de dinero, la descomunal salida de dinero, más de 150 millones de dólares en sobreprecios en esos 3 años y después el envenenamiento que traían, y que todavía tienen, los inmuebles que se compraron con esas enormes cantidades de dinero. Inmuebles que, repito, están desocupados, no generan alquileres y consecuentemente van llevando al fondo, valga la redundancia, al fondo del mar por una enorme sobrecarga que ha tenido que soportar», indicó el vocero.
Carazo lamentó que desde el Banco de Costa Rica (BCR) no ha habido una comunicación clara y transparente con los afectados, lo cual es uno de sus principales reclamos.
De igual manera, cuestionó algunas acciones de la entidad financiera que, considera, más bien han sido en perjuicio de alcanzar una solución.
«Reclamos permanentes de parte nuestra, oídos sordos por parte de las autoridades en del banco. Los que malversaron el dinero en aquel periodo, ya obviamente dejaron de trabajar ahí en el banco, algunos salieron por la puerta de atrás, otros esperaron hasta pensionarse y han venido nuevas autoridades y esas nuevas autoridades aquí les hemos planteado los reclamos. Lo que han hecho, fundamentalmente, es encubrir, esconder todas esas tortas del pasado, poner oídos sordos. Hablamos con ellos, proponen estudiar el asunto y hasta el momento, nada.
Inclusive, entorpecen los procesos, podemos hablar de que ya Sugeval, el ente supervisor de la unidades financieras, mandó que el Banco de Costa Rica recomprara el primero de esos inmuebles comprados a precios descomunales y que no rinden un centavo, que lo comprara y que se utilizara esa plata para pagar deudas y el Banco de Costa Rica, imagínese usted, lo que hizo fue ponerle un freno a la orden de Sugeval, judicializarlo y mandarla a que se suspendiera», afirmó el representante de los afectados.
Finalmente, Carazo señaló que lo que piden ahora es que el banco brinde opciones para que los afectados puedan adquirir bienes de primera necesidad, como el caso de medicinas.
«Primero, que haya justicia; segundo, que haya entendimiento. Siendo tantas las personas afectadas y estando uno cerca de algunos de ellos, le pedimos al banco, por ejemplo, que estableciera una oficina en donde financieramente, no es ningún regalo, se pudiera apoyar a la gente quienes ahora no tienen ingresos para comprar las medicinas, porque casi todos somos adultos mayores. No tienen ingresos para cubrir las necesidades básicas y tienen esos recursos que ven muy venidos a menos en el banco, pues que se establezca alguna fórmula financiera para apoyarles y que puedan comprar las medicinas que necesitan, pero nada. La exigencia al banco es que siente responsabilidades y que cumpla con las obligaciones que le establecen las autoridades que las regulan, que dejen de estar tirando la bola para adelante», pidió Carazo.





