Costarricenses prefieren créditos en dólares por bajas tasas de interés en moneda extranjera, en comparación con el pago de intereses que se pagan en colones, señalaron diferentes expertos.
Los préstamos en moneda extranjera son cada vez más en el país, según informó el Banco Central de Costa Rica (BCCR) en su más reciente Informe Mensual de Coyuntura Económica correspondiente al mes de agosto.
En el estudio se dio a conocer que, de manera interanual, los créditos en colones crecieron un 5.7%, mientras que las operaciones en moneda extranjera aumentaron un 11.6%.
El economista y experto en Banca, Gerardo Corrales, explicó las razones detrás de este crecimiento y la responsabilidad que ha tenido el Banco Central en este proceso.
«Esto obedece a que el dólar se ha abaratado, sistemáticamente, desde junio del 2022 al día de hoy. La apreciación del colón o el debilitamiento del dólar prácticamente ha sido de un 25%. Esto lo que hace es que los deudores vean que es mucho más barato endeudarse en dólares que hacerlo en colones y eso está ocasionando una gran demanda de dólares para adquisición de distintos artículos, entre ellos, en vehículos, electrodomésticos y otros. La política monetaria y cambiaria del Banco Central es la responsable de este cambio, por cuanto han estado abaratando el dólar desde que se subió la Tasa de Política Monetaria del 0.75% al 9% para bajar la inflación, cosa que lograron con éxito, pero se les fue la mano y, en ese sentido, hemos tenido una apreciación violenta del colón que ha encarecido el país», detalló Corrales.
Por su parte, el analista financiero, Daniel Suchar, aseguró que las tasas de interés empujan a los costarricenses a endeudarse en dólares.
Eso sí, el experto agregó que en caso de que el tipo de cambio vuelva a subir, habría problemas para aquellas personas que generan colones y mantienen créditos en moneda extranjera.
«Hay que recordar que las tasas de interés en colones están muy altas. Entonces, claramente cuando se comparan contra las que están en moneda extranjera, que están mucho más baratas, no tienen incluido el tema de tipo de cambio, no tienen incluido el tema de la inflación, entonces hace que sea muy atractiva para la persona que está buscando un crédito apalancarse en la moneda extranjera. El problema que tiene es que si el tipo de cambio empieza a subir en algún momento, obviamente ahí le puede salir ‘cogido por lo partido’, diríamos en un caso. Por otro lado, la ventaja es que siempre vamos a tener una tasa de interés mucho más baja, por ende la cuota es más baja. Hoy en día, hemos visto y así lo ha reflejado el Banco Central de Costa Rica, que justamente el crédito moneda extranjera se ha expandido más de un 11%, justamente por ese beneficio implícito que tiene tener apalancamientos en dólares hoy en día», indicó Suchar.
Los expertos consideran que este aumento en el endeudamiento en dólares puede ser peligroso para las entidades financieras en caso de que el tipo de cambio crezca y las personas no puedan seguir pagando.
Según el analista económico del Grupo Mercado de Valores, Pablo González, las personas tienen que manejar un margen que responda a variaciones en el tipo de cambio para asumir estos préstamos.
«Esto se puede convertir en un problema si las tasas de morosidad empiezan a ser relativamente altas para las entidades financieras. Mientras esto se mantenga un poco controlado, además de alguna nueva regulación que ha entrado en vigencia, principalmente para estos no generadores de divisas, podría aplacarse alguno de estos riesgos. Luego, a nivel de los tomadores de crédito, lo que deben considerar principalmente es qué tanto están dispuestos a aceptar una variación en el tipo de cambio, principalmente al alza. Está claro que hoy el crédito en dólares es más barato, las tasas ofrecidas son mejores y las cuotas que se deban pagar, por lo menos al tipo de cambio que hemos tenido en el último año y medio, pues son más favorables», agregó el economista.
Finalmente, el economista de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC), Ronulfo Jiménez, explicó que las entidades financieras cuentan con herramientas que les permiten determinar si están en capacidad de enfrentar una crisis ante un escenario de impago por parte de sus deudores.
«Actualmente, la Superintendencia de Entidades Financieras (SUGEF) obliga a las entidades financieras a realizar un ejercicio para simular cómo se comportan los deudores con el pago de sus deudas en un escenario adverso de bajo crecimiento económico, de aumento de tasas de interés y del tipo de cambio. Este instrumento está en la caja de herramientas de la regulación prudencial y permite examinar si las entidades tienen la suficiencia patrimonial y las reservas adecuadas para créditos incobrables para enfrentar una situación de crisis», mencionó Jiménez.





