El presidente Rodrigo Chaves hizo la afirmación tras anunciar la ruptura diplomática con Cuba, en medio de un contexto regional marcado por nuevas alianzas políticas.
El presidente de la República, Rodrigo Chaves, afirmó este miércoles que el comunismo debe ser eliminado del hemisferio, durante la conferencia de prensa realizada en el marco de su gira por la provincia de Guanacaste.
Las declaraciones del mandatario se dieron luego de que, junto al canciller Arnoldo André, anunciara la decisión de retirar la embajada de Costa Rica en Cuba, medida que —según indicaron— responde a preocupaciones sobre la situación política en ese país.
Chaves defendió su postura al señalar que los regímenes comunistas han generado afectaciones en materia de democracia, derechos humanos y desarrollo económico en la región.
“Y se va a mantener la línea. Hay que limpiar el hemisferio de comunistas. Así de fácil. Cada pueblo debe hacerlo por sí mismo, pero nosotros no le vamos a dar legitimidad al régimen que oprime y tortura a casi 10 millones de cubanos hoy. Que Dios bendiga a los cubanos. Ojalá tengan libertad y prosperidad”, expresó el mandatario.
Análisis y contexto internacional
La analista internacional, Érica Cerdas, explicó a Noticias Columbia que el uso del verbo “eliminar” tiene una fuerte carga histórico-política cuando se utiliza para referirse a un grupo ideológico.
Además, señaló que la decisión de Costa Rica se da en un contexto regional particular. El pasado 7 de marzo, el país firmó en Florida el acuerdo denominado Shield of the Americas, una alianza de seguridad promovida por el gobierno de Donald Trump junto a 13 países del hemisferio, con orientación mayoritariamente conservadora.
Según Cerdas, aunque el objetivo declarado del acuerdo es combatir el crimen organizado, en la práctica también funciona como un bloque de presión político-ideológica contra países como Cuba, Venezuela y Nicaragua.
La analista destacó que, días después de esta firma, Ecuador —también miembro del bloque— expulsó a diplomáticos cubanos, mientras que Costa Rica anunció el cierre de su embajada en La Habana, lo que podría evidenciar una secuencia de acciones en la región.
No obstante, aclaró que este tipo de decisiones no necesariamente responden a órdenes directas de Estados Unidos, sino a sistemas de incentivos dentro de la política internacional.
Por su parte, el internacionalista Carlos Torres indicó que Costa Rica ha buscado adoptar una postura más estratégica y menos moralista en su política exterior.
En ese sentido, considera que una mayor alineación con iniciativas impulsadas por Estados Unidos en materia de seguridad y combate al crimen organizado podría marcar una nueva etapa en el posicionamiento del país.
Torres también señaló que Cuba ha sido catalogada por el Departamento de Estado de Estados Unidos como un país promotor del terrorismo, lo cual influye en este tipo de decisiones diplomáticas.
Además, recordó que desde el inicio de la actual administración se han tomado medidas que evidencian un distanciamiento con el gobierno cubano, como la cancelación de convenios de cooperación y la reducción de relaciones bilaterales.
Reacciones y críticas
El gobierno cubano rechazó la decisión de Costa Rica mediante un comunicado oficial.
“Se trata de una decisión arbitraria, evidentemente adoptada bajo presión y sin tener en consideración los intereses nacionales y de ese pueblo hermano”, señala el pronunciamiento.
En el ámbito nacional, la diputada y jefa de fracción del Frente Amplio, Rocío Alfaro, cuestionó fuertemente el accionar del Ejecutivo.
La legisladora criticó la ruptura diplomática y el alineamiento del país con posiciones internacionales que, a su juicio, comprometen la soberanía nacional y la tradición diplomática de Costa Rica.





