El sindicato APSE se mostró molesto ante la recomendación del FMI de mantener congelados los salarios del sector público por cinco años más y criticó las decisiones tomadas por el mandatario de la República y su ministro de Hacienda.
La Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE) mostró su molestia por una propuesta para congelar los salarios de los trabajadores públicos hasta el 2030.
En días recientes, circuló la información de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) propuso esta medida. Según el organismo, esta sería la única forma para bajar la deuda por debajo del 55% del PIB.
La presidente de APSE, Vivian Chaves Chinchilla, aseguró que el sector público sigue recibiendo los golpes de este tipo de decisiones.
«Desde que fue aprobado el combo fiscal de la Ley del Fortalecimiento de las finanzas públicas y la Ley de empleo público, el último incremento que hemos recibido los funcionarios públicos fue el correspondiente al año 2020, a pesar de registrarse un notable incremento en el costo de la vida. Eso ha causado un notable daño a nuestros hogares y familias, pero además raya en la discriminación con respecto a los trabajadores del sector privado, a quienes sí se les ha estado incrementando el salario mínimo de ley, tal y como lo merecen», criticó.
Chaves puso en duda que esta propuesta se ignore, pese a las afirmaciones del ministro de Hacienda, Nogui Acosta. Para la presidenta de APSE, el actuar del jerarca va en contra del sector social.
«Costa Rica es un país donde la evasión y la elusión en el pago de impuestos es una constante, pero la acción del ministro de Hacienda no es suficiente ni enérgica para esos casos. Por otra parte, lamentablemente, esta es la línea política que sigue el ministro de Hacienda, quien recientemente fue cuestionado por permitir notables recortes al presupuesto en becas, en materia de educación, de salud, mientras que se planta de manera altanera, asegurando que las leyes aprobadas para financiar esta inversión social constituyen ‘una simple autorización de gasto’ y además manifiesta que la asistencia social es un mal negocio», cuestionó.
La vocera del sindicato fue crítica del accionar de la administración Chaves Robles y afirmó que prefieren beneficiar a grupos de poder.
«El gobierno neoliberal de (Rodrigo) Chaves considera que nuestra salud, la inversión en vivienda, en arte, cultura, deporte y, por supuesto, en educación pública es un mal negocio porque para ellos tiene más importancia favorecer a las cúpulas evasoras que al bienestar de las personas de las familias costarricenses», sentenció.
La presidenta de APSE aseguró que no permitirán más atropellos a sus salarios y pedirán que se realicen los aumentos pospuestos desde hace cinco años.





