Según estudio realizado por Naciones Unidas, personas con altos ingresos también recurren a estos créditos informales.
La Organización de la Naciones Unidas (ONU) en Costa Rica realizó un estudio que revela un aumento y ‘normalización’ de los préstamos gota a gota, los cuales generan usura, extorsión e incluso violencia.
El informe, titulado “Esquemas de préstamos con prácticas ilegales: el fenómeno gota a gota en Costa Rica”, halló que diferentes tipos de personas recurren a estos préstamos, aunque históricamente se asociaba a quienes estaban en situación de pobreza o informalidad laboral.
Además, se encontró que los montos promedio de estos créditos son entre 200.000 y 350.000 colones, con tasas de interés que pueden superar el 20% semanal o mensual, muy por encima del tope legal del 38% anual para las entidades reguladas.
Si bien en muchos casos son utilizados para atender algún tipo de emergencia, también suelen usarse como créditos comunes, tal como explicó la coordinadora del Centro de Excelencia Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y el Centro de Excelencia (UNODC – INEGI), Adriana Oropeza.
«Encontramos que se utiliza para consumo. Alguien nos mencionaba en las experiencias de las denuncias que hasta por unos tenis o por un celular, actividades recreativas como para ir de vacaciones. Entonces, es una práctica donde se ve a este tipo de servicios como una manera fácil de acceder o a este tipo de créditos. Una cosa que sí es diferente de otros países, por ejemplo en la región, es que no se obliga a la gente. La gente utiliza el gota a gota porque lo ve como una alternativa que le es familiar, que le es cómoda, que le es accesible», detalló Oropeza.
Según el informe, las redes informales de estos préstamos tienen cuatro roles clave:
• Personas dueñas del capital
• Personas que colocan el capital
• Red logística y de apoyo
• Cobradores (que pueden trabajar para varias redes)
El informe concluye que, sin una acción coordinada, existe el riesgo de que estas redes incrementen su control territorial, sofistiquen sus operaciones y escalen en violencia, lo cual fue respaldado por el viceministro de Seguridad Pública, Manuel Jiménez Steller.
«Este estudio nos permite analizar todo el entorno del gota a gota y nos permite tener una óptica distinta, una óptica diferente de este fenómeno con la que se ha venido observando. Yo creo que del análisis podemos concluir varias cosas. En primer lugar, que esto no es solo un tema de Policía, no es solo un tema de represión, sino que requiere primero educación, requiere una campaña de información, que también el tema del gota a gota debe ser analizado desde las opciones crediticias, es decir, que el sistema bancario nacional también debe involucrarse en la resolución del conflicto. Finalmente, creo que sí desde la óptica de la represión, la capacidad que tienen nuestros cuerpos de Policía y el Ministerio Público de abordar este fenómeno para eliminar estas prácticas ilegales que afectan a nuestra población.
Cuando nosotros analizamos que aquí hay situaciones, incluso en casos muy graves de lesión física o de autoeliminación de las víctimas, caemos en cuenta de que efectivamente esto es crimen organizado, que estas personas no están por prestar dinero o por hacer un favor, sino que lo que quieren es enriquecerse a partir de lo que sea y sin escrúpulos», afirmó el jerarca.
¿Qué están haciendo los bancos formales para evitar la proliferación de estos préstamos?
Según la gerente general del Banco Popular, Gina Carvajal, existen diversos programas que han impulsado desde la entidad e incluso afirmó que han colocado unos 80 millones dólares en créditos para personas con sobreendeudamiento, quienes suelen ser los que recurren al gota a gota.
«Nosotros hemos hecho un gran esfuerzo por solucionar el problema, desde nuestra ventana donde podamos hacerlo. Hay varios problemas con el tema del endeudamiento. Por ejemplo, nosotros tenemos un fondo de crédito que se llama BP Bienestar. BP Bienestar está dirigido a funcionarios o a personas del sector privado que ganan bien, estamos hablando de gente que gana más de 1 millón, 1 millón y medio, inclusive dos o tres millones de colones, que tienen cero capacidad de gasto en su vida personal. Es decir, reciben su salario y está completamente endeudado. Ese tipo de personas caen en la tentación del gota a gota porque tiene un estilo de vida que no se permiten cambiar ese estilo de vida y por lo tanto caen en un nivel de endeudamiento.
Entonces, eso que decían de que no es solo para personas de bajo nivel, es cierto. Hay todo tipo de personas que solicitan estos créditos. Ese programa de bienestar está hecho para personas que tengan niveles de endeudamiento superiores al 75%. ¿Por qué se los digo? Porque en la banca los niveles de endeudamiento máximos para darles un crédito están entre el 45% y el 50%, por mucho. Nosotros aquí lo que hicimos fue elevarlo y llevarlo hasta el 75% para las personas que tengan problemáticas de endeudamiento», detalló Carvajal.
El estudio plantea algunas recomendaciones clave para la prevención y combate del gota a gota:
- Fortalecer la inclusión financiera con productos accesibles para poblaciones excluidas del acceso a financiación
- Implementar educación financiera diferenciada por segmentos poblacionales.
- Relanzar campañas de prevención con testimonios reales y canales accesibles de denuncia.
- Identificar e incautar activos de alto valor vinculados a esquemas “gota a gota” (vehículos, inmuebles).
- Establecer un sistema de alerta temprana con información del 9-1-1.





