La ministra de la presidencia Natalia Díaz negó que el Gobierno no tenga una agenda de proyectos en la Asamblea Legislativa, sino que las propuestas nuevas requieren de un proceso y llevan algunas semanas, lo que genera un atraso.
Además, agrega que muchos de los proyectos en plenario deben regresar a comisión por negociación política.
Agregó que las sesiones extraordinarias al inicio de un Gobierno tienen sus pros y sus contras; a pesar de que se tiene la posibilidad de presentar los que los miembros del ejecutivo consideran primordial, se debe pasar este proceso.
Habló de una “agenda heredada”, que es lo que se puede trabajar al inicio de la gestión mientras salen los nuevos proyectos del trámite respectivo.
“Es una agenda que viene de la administración anterior, que se han presentado proyectos nuevos, sí… pero esos proyectos nuevos tardan un periodo de aproximadamente 22 días en publicarse y asignarse a la comisión respectiva, entonces imagínense que, hasta la semana pasada, a finales se asignó comisión a los proyectos nuevos que se han presentado. Ahí viene el trámite regular de comisiones, ahí se estudian las iniciativas y después van para el plenario”.
La ministra señaló que no hay cómo quitar eso (la agenda heredada), a menos de que el partido de Gobierno haya tenido representación en la Asamblea Legislativa anterior, cosa que no sucede en este momento pues la fracción del Social Democrático es nueva.
A pesar de esto, la jerarca dijo que “las prioridades del presidente están muy bien definidas, tomando en consideración la agenda existente”.
Destacó algunos proyectos que ya han avanzado: la reforma a la Ley General de Aduana, el proyecto de revisión de exoneraciones existentes que ya se votó en primer debate (estaba en la corriente legislativa desde el 2015).
Dijo que también hay negociaciones con los jefes de fracción en cuanto a proyectos de interés relacionados con pensiones. También hay iniciativas que por negociación política se reenvía a comisión para tener más estudios o criterios.





