Este miércoles 1 de octubre se celebró el Día Mundial de la Persona Adulta Mayor.
Los adultos mayores en Costa Rica enfrentan una serie de retos en materia de acceso a oportunidades.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en el país hay un 11.7% de la población mayor a 65 años, lo cual representa casi el doble del porcentaje que había hace 20 años, en 2005, cuando eran cerca del 6%.
La expectativa es que en el 2050, uno de cada cuatro habitantes en Costa Rica sea adulto mayor.
Uno de los problemas que enfrenta esta población es en cuanto al acceso a empleo de calidad. Se registra un 73.1% de trabajo informal entre los adultos mayores.
Para la gestora del Programa ‘Sigo Vigente + 45’ de la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO), Sofía Gamboa, este dato es alarmante y responde a la discriminación en contra de dicha población.
«En AGECO estamos preocupados por este tema hace muchísimos años y concretamente por ello hemos desarrollado el programa ‘Sigo Vigente + 45’, precisamente para promover el empleo formal y el emprendimiento de las personas desde la etapa de la adultez para que tengan protección socioeconómica en la vejez y que no tengamos consecuencias precisamente de esa informalidad en el empleo.
¿A qué se debe esa informalidad? Bueno, precisamente nosotros tenemos la creencia que tiene que ver con mitos y estereotipos acerca de la contratación, donde existe una discriminación etaria, donde las personas de 40 años e incluso menos en ocasiones son despedidas por pensar que la persona es improductiva, por pensar que la persona no maneja tecnología, por pensar de que le va a costar una inducción o que tiene enfermedades asociadas al proceso natural del envejecimiento. En ese caso, AGECO manifiesta que es importante bajar esa reproducción de mitos y estereotipos en todos los contextos laborales para bajar ese 73% preocupante en el tema de informalidad en el empleo y que todas las personas puedan acceder a empleo dignos para tener una vejez digna y protegida», detalló Gamboa.
Según el economista Gerardo Corrales, en muchas ocasiones, las pensiones no dan o no son suficiente para los adultos mayores, por lo que estos deben buscar otros mecanismos para generar ingresos.
«El tema de las personas ya de edad es que este mercado laboral discrimina y después de cierta edad es bien difícil que se contrate formalmente a esa persona. Por lo tanto, los adultos mayores se ven obligados a montar sus propios negocios o emprendimientos y por eso el empleo informal es tan alto en esos rangos de edades o, si bien es cierto, algunos reciben pensión, no es suficiente como para mantener el nivel de vida que tienen y se ven obligados a seguir trabajando de manera informal», afirmó el economista.
El INEC también resalta que un 1.9% de los adultos mayores sufren de desempleo, es decir, están en búsqueda de un trabajo y no lo han encontrado.
El geriatra Norbel Román indicó que la brecha tecnológica y pocas oportunidades alejan a esta población del mercado laboral.
«La baja participación en la empleabilidad puede reflejar varias dinámicas de estructura del país. Una de ellas es la vulnerabilidad económica que requiere entonces de asistencia de terceras personas. También, puede deberse a un desajuste entre la oferta y la demanda. Ya los empleos pueden no ser tan disponibles o adecuados por las condiciones físicas, horarios, capacidades. También, puede reflejar políticas públicas poco focalizadas a este sector, que la transición demográfica está dando un peso mayor o que haya un subregistro del empleo informal.
Entre el año 2023 al 2024 el número de adultos mayores fuera del trabajo aumentó de 793.000 a 827.000 adultos mayores. Bueno, eso es reflejo de esta cambio demográfico, pero la inserción laboral de personas de más de 60 años o más es muy baja, como tal. Entonces, en resumen, esto refleja barreras estructurales, el tema discriminación incluso etaria, brecha tecnológica o un mercado laboral poco adaptado a la longevidad activa y la falta de un plan estructurado sobre los cambios de la dinámica en una población en franco envejecimiento y que todavía son, como todos deseamos, una población activa», señaló el médico.





