Lanamme expuso dicha realidad ante los diputados de la Comisión Especial de Cartago, y además insistió que la eliminación del cuarto nivel en el cruce de La Lima hará que rutas colapsen muy pronto
Las obras, aún incompletas en el proyecto de infraestructura Taras La Lima que tiene como fecha de finalización el próximo 31 de octubre de acuerdo con el anuncio realizado por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes podrían tener una falta más que importante.
Este lunes en la Comisión Especial de Cartago, autoridades del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica y la auditoría interna estuvieron en audiencia para referirse a una serie de inconsistencias halladas en el proceso de construcción de esta obra.
Uno de los detalles que explicó el director de Lanamme, Rolando Castillo fue los hallazgos no atendidos sobre la calidad de los materiales empleados en el desarrollo de la obra.
«Se encontró fallas en materiales, como lo acabamos de mencionar, en el concreto, la mezcla asfáltica, la base estabilizada, ya que no se cumplen los estándares de calidad. La supervisora, por otro lado, informa, le notifica esto a la unidad ejecutora sobre los problemas que se están presentando en cuanto a la a la calidad de los materiales. Sin embargo, no hay evidencia de sanciones ni ajustes en los pagos por estos incumplimientos por parte de la Unidad Ejecutora. Es decir, no hay consecuencias. Y finalmente esto genera riesgos a futuro, porque las fallas que se encuentran hacen que aumente el riesgo de daños prematuros en la vía y más gastos en mantenimiento a futuro», manifestó de acuerdo con la auditoría del año 2020 cuyos resultados se mantienen vigentes.
Y lo más preocupante según Castillo es que la unidad ejecutora no hizo verificaciones de control de calidad.
Desde la Auditoría interna explicaron como las medidas de seguridad vial son una completa deficiencia de acuerdo con lo que la normativa establece para este tipo de trabajos.
«Gracias al uso de dispositivos de contención vehicular y canalización que también ahora los mencionaba Lanamme; ahí se ha encontrado pues que están a una distancia inadecuada, desalineados, insuficientes, volcados en mala condición, dispositivos inadecuados, o sea, hemos encontrado que usan señales que no son acordes con la normativa. Ustedes saben que ya la normativa indica el tamaño, el color, la forma que tienen que tener todas las señales. Esto es importante porque es a nivel internacional. Entonces, si viene un extranjero, él reconoce la señal y sabe qué significa, pero si inventamos las señales y le ponemos las palabras que nosotros queremos, entonces ya no estamos acorde con la normativa. Falta de terminales y sistemas de atenuación de impacto, pues sí, hemos encontrado también elementos de contención sin terminales y la ausencia continua de sistemas de atenuación de impacto que genera un gran riesgo de accidentes», explicó Tatiana Muñoz; ingeniera de la unidad de auditoría del MOPT.
Uno de los aspectos que más interesó a los diputados fue los detalles alrededor de la decisión del MOPT por eliminar el cuarto nivel en el cruce de La Lima; algo que para Lanamme no se justifica tanto por la necesidad como porque contractualmente estaba pre establecido.
«Nuestra posición es si contractualmente existe la necesidad de un cuarto nivel, pues se debe de cumplir. Además de eso, el análisis que hicimos de la documentación disponible nos indica que el diseño en el 2022 dice de que se requiere e insiste en el cuarto nivel. Y por otro lado, la dirección de ingeniería de tránsito informó mediante un informe del 2023 que también se requiere y hace unos estudios donde demuestra cuándo va a colapsar la rotonda de la Lima y la rotonda de la zona franca. Pero entonces, si hay estudios que indican que se requiere el cuarto nivel», amplió el director de Lanamme, Rolando Castillo.
Los trabajos en el cruce de Taras La Lima se terminarían en la presente administración, no sin antes se tenga claro los dos años, 6 meses y treinta días de retraso, y que en este particular de La Lima representó un incremento en el presupuesto de 13 millones de dólares.





