La falta de subsidios obligó a muchas familias a endeudarse y pedir ayuda para cubrir alimentación, servicios y transporte.
Desde este viernes, más de 1.200 personas ya están recibiendo los recursos correspondientes a sus licencias de cuido para casos de enfermedades terminales o de menores de edad con enfermedades graves.
Tras tres meses de espera, el dinero será transferido por parte de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), ante el visto bueno de la Contraloría General de la República (CGR), impulsada por un pronunciamiento de la Sala Constitucional.
Para esto, también se requirió la aprobación de un presupuesto extraordinaria en los recursos de la República, la cual se dio hace algunas semanas en la Asamblea Legislativa.
Una de las afectadas, Gilda López, madre de un niño cardiópata llamado Sebastián, relató que este tiempo sin el subsidio generó serios problemas económicos en la familia.
«Estos atrasos, desde el mes de septiembre a mí no me cancelan la licencia correspondiente, lo cual me ha traído de consecuencias negativas en la parte económica en mi hogar, en cuanto al pago de los recibos de luz, de teléfono, el celular y los préstamos del banco que nosotros, gracias a Dios, pudimos construir una vivienda y entonces todavía hacemos el pago de la vivienda. He tenido que hacer gestiones con los bancos para tratar de solventar la situación. Le hablan a uno de un arreglo de pago, pero al final no tenés con qué pagar tampoco el arreglo de pago, entonces se te complica un poco más.
En el tema del cuido de Sebastián se ocupa el dinero para poder asistir a citas. Ellos tienen citas periódicas, para el traslado hacia el hospital de Niños, para regresar a la casa, para comprar ciertas alimentaciones, porque él es un niño que es muy bajo de peso y requiere ciertas cositas en su alimentación para tratar de mejorar su crecimiento. A pesar de que el hospital nos apoya bastante con leches y algunos insumos médicos para los cuidados esenciales de ellos, sabemos que la Caja no puede asumir al 100% y tenemos como papás que tratar hasta donde podamos de asumir ciertos gastos para el beneficio de nuestros hijos», mencionó López.
Leidy Navarro, quien cuida de su hija autista, también vivió complicaciones, debido a que esta permanece sedada desde hace seis semanas, lo que la hace requerir de su compañía permanente.
Ella narró que ha sido un ‘calvario’ lo ocurrido con el pago del subsidio, aunque dichosamente recibió el apoyo de miembros de su familia para alimentar a su familia.
Luego del anuncio de que los pagos iniciarán nuevamente, señaló que ‘podrá dormir tranquila’.
«En el momento en que yo tomé la licencia no me indicaron de la situación que no se podía pagar, que estaban teniendo problemas con el presupuesto, que no tenían dinero. Eso en el caso de la Caja. Ha sido un calvario, yo le llamo así porque para nadie es un secreto que tener a un familiar enfermo es muy duro, más si se trata de un hijo y que ya es suficiente con el su sufrimiento de verlo enfermo, decaído en el caso mío con mi hija y también estar teniendo una situación económica tan grave. Yo siento que ha sido bastante grave, estos días atrás han sido muy difíciles para mi persona y sé que para todos los cuidadores también lo ha sido.
Yo me he sentido muy preocupada, muy ansiosa. Esta falta de dinero, este no pago de licencias, también me ha llevado a mí a entrar en una crisis de estrés, de preocupación. Pasaban y pasaban los días y pues no veíamos el pago reflejado en ningún momento. Por más correos, por más escritos, por más cosas que nosotros hiciéramos como cuidadores, pues nadie nos escuchaba. Así lo siento yo. Tengo bastante atrasado lo que es el pago de mis tarjetas, que me preocupa muchísimo, los pagos del alquiler. Les comento que si no fuera por mis dos hermanas, el caso de la alimentación para mi hija se hubiera visto totalmente afectado porque ellas son las que han sido mi soporte en lo que es la parte económica para cubrir, por lo menos, los gastos de la alimentación de nosotros otras dos y de los servicios públicos.
Al día de hoy, pues yo agradezco que ya ese dinero está en camino y que voy a poder cancelar todo lo que tengo pendiente. Ha sido como un alivio para el día de hoy ya poder dormir y descansar sabiendo que los depósitos están en camino», afirmó la cuidadora.
Con los recursos se normalizará el pago de estas licencias que corresponden a las pendientes de pago desde finales de agosto, setiembre, octubre y hasta el jueves 13 de noviembre. Además, esto permitirá retomar el desembolso habitual de estas licencias según se vayan otorgando, según indicó la presidenta de la Caja, Monica Taylor.





