Poder Ejecutivo se reunió con representantes de medios evangélicos y uno católico, cuando las restantes de esta denominación rechazaron el encuentro.
El Gobierno sostuvo una reunión con grupos religiosos con presencia en emisoras y canales de televisión, ante el proceso de subasta que estaba llevando a cabo la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).
Los resultados y acuerdos del encuentro no fueron compartidos con la opinión pública, aunque el Ejecutivo aseguró, mediante un posteo en sus redes sociales, que fue de provecho.
«Durante la extensa reunión hubo una discusión muy constructiva del marco jurídico y las inquietudes de los participantes con respecto a la reciente subasta de frecuencias. La ministra de Micitt, Paula Bogantes Zamora, presentó en detalle las obligaciones legales y los derechos de los involucrados en el sistema de TV y radio difusión abiertas», indica la comunicación.
Además, Casa Presidencial insistió en que el proceso de subasta, detenido por la Sala Constitucional, no busca perjudicar a medios de comunicación y agregó que los medios evangélicos están preocupados por las acciones legales en contra de la iniciativa.
«El mandatario Rodrigo Chaves indicó que el Gobierno no tiene la intención de cerrar ninguna televisora o radioemisora. Mas bien, el presidente estableció un proceso de trabajo conjunto que garantice a que las frecuencias del país estén disponibles para predicar la palabra De Dios y promover valores judeocristianos. Los participantes también expresaron su preocupación por la acción de la Sala Constitucional en esta materia y la incertidumbre que resulta de la misma», dice la comunicación.





