El economista señala que los datos positivos provienen de zonas francas, mientras el resto de la economía enfrenta caídas en empleo.
En el último año, Costa Rica ha perdido cerca de 50.000 empleos. Así se desprende de un análisis realizado por el economista Gerardo Corrales, con base en la información de la Encuesta Continua de Empleo, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Según el experto existen diferentes sectores dentro de la economía que se han visto más afectados por esta dinámica, como el caso del comercio y la agricultura.
Corrales afirmó que el régimen definitivo, es decir, las empresas privadas fuera de las zonas francas, han sido las grandes afectadas durante el último año.
«La situación del empleo en Costa Rica es crítica y, con diversos artificios, la Casa Presidencial, en particular el presidente y su ministro de Trabajo, han tratado de tapar el sol con un dedo. La evidencia de los mismos datos del INEC, de la Encuesta Continua de Empleo, nos evidencia que en el último año se han destruido 49.000 puestos de trabajo. Además, el desempleo se reduce en 24.000 personas no por la creación de nuevos empleos, sino porque se han retirado de la fuerza laboral.
Los sectores que más están sufriendo tienen que ver con el comercio, el turismo, la agricultura y la industria local, donde cada una de ellas está perdiendo alrededor de 26.000 empleos en la parte de industria y comercio, 22.000 empleos en turismo y cerca de 8.000 empleos en agricultura. Es un reflejo de que el régimen de producción definitivo, o sea, el que no tiene ningún tipo de incentivos tributarios ni de otra índole, a diferencia de las zonas francas, está navegando por la libre», detalló Corrales.
Para el economista, el manejo de las cifras que ha hecho el Poder Ejecutivo con relación a la caída en el desempleo ha sido engañoso.
«El Gobierno sigue jugando con las cifras, engañando al público con una supuesta reducción histórica de la tasa de desempleo en su administración del 12% al 5.7%, cuando la realidad es que el desempleo baja porque se están saliendo del mercado laboral en esta administración 300.000 personas y eso no se puede tapar con un dedo. En vez de proponer soluciones para revertir esta tendencia, lo cierto es que este último año es crítico, es serio y el régimen definitivo sigue con una desaceleración preocupante del 4.7% del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) interanual, a una tasa que se acerca ya al 2%.
Costa Rica sigue mostrando una tasa agregada de crecimiento buena, pero que obedece a 626 empresas con 190.000 empleos del régimen de zonas francas que no está afectado básicamente por las políticas internas, sino por los mercados internacionales y las políticas de las casas matrices, especialmente de Estados Unidos», mencionó el experto.
Finalmente, Corrales manifestó que la política económica dirigida por el presidente de la República, Rodrigo Chaves, ha sido ‘un fracaso’.
De igual manera, recordó que el Poder Ejecutivo finalizó el convenio con la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (CINDE), la cual se encargaba de atraer inversión al país.
«Donde está la responsabilidad principal del Poder Ejecutivo y del Banco Central, de colaborar con el régimen definitivo; que es el que paga los impuestos, que es el que genera 1.700.000 empleos, que es donde hay la mayor cantidad de empresas activas en cargas sociales, más de 80.000, siendo que la gran mayoría, más del 95%, son mipymes y sin embargo este gobierno las ha dejado por la libre favoreciendo las importaciones, lo mismo que el Banco Central con su política monetaria y cambiaria y ya es hora de dejar el miedo a un lado y decir las cosas como son.
Ha sido un fracaso la administración Chaves en la reactivación económica del régimen definitivo y los números holgados que él muestra están inflados por un régimen en donde, más bien, lo que hizo fue desaparecer Cinde, que ha sido la entidad responsable de la inversión extranjera en este país», manifestó el economista.





