Ignacio Azurdia advierte que la ciudadanía percibe con desconfianza al Tribunal Supremo de Elecciones. La institución sostiene que el orgullo hacia su labor sigue vigente.
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ha recibido fuertes críticas y cuestionamientos sobre su imparcialidad y competencias por parte de diversos sectores en las últimas semanas, especialmente desde que solicitó a la Asamblea Legislativa levantar el fuero de improcedibilidad al presidente de la República, Rodrigo Chaves.
El experto en comunicación política Ignacio Azurdia manifestó su preocupación porque una institución como el Tribunal Electoral esté obteniendo calificaciones bajas en las encuestas de opinión ciudadana.
“Me preocupa que el Tribunal Supremo de Elecciones esté recibiendo notas por debajo del siete en los estudios del CIEP. Habrá que ver si el puntaje aumentó, sigue bajando o se mantiene en 6,4, que fue su última medición. También me preocupa que, en los estudios de Enfoques Investigaciones MP, el nivel de desconfianza sea muy alto y las valoraciones negativas, muy frecuentes.
Esto es como un partido de fútbol: si uno deja de creer en el árbitro, el partido se condiciona completamente. Cuando se empieza a dudar del arbitraje, también se duda de la competencia en sí. Y eso me preocupa, porque ningún tribunal rector de elecciones debería tener una valoración baja ni niveles de desconfianza tan altos”.
Por su parte, el director de Estrategia y Gestión Política Institucional del TSE, Gustavo Román, afirmó en declaraciones al programa Sala de Redacción de Noticias Columbia, el pasado 10 de octubre, que la población costarricense mantiene un alto nivel de confianza y orgullo hacia esta institución.
“La confianza de los costarricenses en el Tribunal Supremo de Elecciones sigue siendo elevada. Más que confianza, diría que hay orgullo y un sentimiento de identificación con esta institución, que representa la cicatriz con la que se cerró aquella herida tan dolorosa que fue la guerra civil de 1948”.
Azurdia considera que la autoridad electoral tiene una tarea pendiente para fortalecer su legitimidad y credibilidad mediante una estrategia de comunicación que informe con mayor claridad sus acciones.
“El Tribunal Supremo de Elecciones debe recuperar su legitimidad y credibilidad, y eso se logra con una estrategia de comunicación sólida. Tiene un reto enorme: debe trascender el bien y el mal, porque es el árbitro. No puede percibirse como inclinado hacia un sector de la población.
El Tribunal necesita una comunicación proactiva, que explique con claridad sus decisiones, las razones detrás de ellas y los hechos que respaldan su actuación. Solo así podrá evitar el nivel de duda que hoy enfrenta”.
Noticias Columbia solicitó una reacción al Tribunal Supremo de Elecciones; sin embargo, al cierre de esta edición, la consulta seguía en trámite.





