En cuanto a la inflación, expertos apuntan a que esta podría cerrar en un 2% para el 2024.
Dos de los principales indicadores económicos, la inflación y el tipo de cambio, podrían tener para este segundo semestre movimientos particulares que contrastarían con lo visto en los últimos meses.
En cuanto a la relación del dólar con el colón, los expertos esperan que el tipo de cambio termine el año entre 510 y 525 colones, pese a que, actualmente, el precio de referencia del Banco Central es de 527 colones la venta, con semanas recientes que ha mostrado una devaluación de la moneda nacional.
El economista del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe), de la Universidad Nacional (UNA), Leiner Vargas, explicó los motivos que harían que en este segundo semestre del año haya apreciación del colón.
«Mi expectativa es que nosotros continuemos un tercer trimestre con una cierta restricción de la oferta, pero una vez llegado el verano, una vez llegados los aguinaldos y llegada la temporada alta de turismo, vamos a volver a tener un colón fuerte y una demanda mayor de colones. Por lo tanto, probablemente, volvamos a tener una cierta caída en el dólar y, probablemente, estemos entre 510 a 525 a lo largo de lo que falta de este año. Omito decirles que, además en todo esto, va a depender de si el Ministerio de Hacienda cobra la última sección de los eurobonos y, obviamente, eso hace que tengamos adicionalmente más oferta de dólares en esta segunda parte del año, lo que haría prácticamente inviable una devaluación adicional del colón», detalló el economista.
Para Vargas, pese al optimismo que han mostrado sectores que reciben dólares, como el exportador y el turismo, ante la reciente subida del tipo de cambio, es esperable que este vuelva a niveles más bajos.
«Hay alguna gente que alegremente dice ‘ya empezó otra vez la cresta y vamos a tener una devaluación importante’, sobre todo los exportadores de productos agrícolas, etcétera, que están viéndola muy difícil. La verdad es que yo no lo miro en el horizonte, no veo una política monetaria tan agresiva como para que eso suceda», añadió Vargas.
Otro de los principales indicadores económicos que cerraría a la baja es la inflación, según expertos del Grupo Financiero Mercado de Valores.
Se proyecta un 2% para el 2024 y 2.9% para el 2025, lo cual entraría en el rango meta del Banco Central.
Esta situación, que impulsa al consumo, ayudaría a que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca a niveles cercanos a un 4% para este año y el próximo, según detalló el analista del grupo, Pablo González.
«Hemos encontrado que el PIB crecería ligeramente menos de lo que esperábamos al inicio del año, hasta un 3.9% en el 2024 y un ligero repunte hasta el 4% en el 2025. Principalmente, esto se explica por un consumo que se mantiene relativamente fuerte, un crecimiento bastante importante de esta variable, que se ha visto beneficiada principalmente por la reducción en la inflación y la paulatina disminución en las tasas de interés, especialmente en las tasas activas del sistema, las cuales esperamos que también vayan en descenso en la segunda parte de este año», afirmó González.





