Afectación reciente al turismo ha generado incertidumbre en la provincia, siendo esta una de sus principales actividades económicas.
Guanacaste llega a sus 201 años de anexión con una serie de retos económicos para su población.
Según la última Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del 2024, la región Chorotega mantiene un nivel de pobreza del 24.2% y la pobreza extrema del 6.8% lo que se aleja del 2.8% en la región Central.
Además, existe cerca del 10% de personas en desempleo, siendo que el turismo y la actividad agrícola son de las principales actividades económicas de la zona.
El economista, Gerardo Corrales, lamentó estos datos y aseguró que es necesaria una promoción educativa en la provincia para capacitar mano de obra.
«Si bien es cierto, hay inversión extranjera significativa en materia hotelera, esta se ha dirigido mucho a alto perfil económico. Me parece que hay que ser más estratégico en alianzas público-privadas para incluso pensar en, por qué no, en general, la problemática de las zonas costeras que es similar, dar la opción de convertirlas por un periodo transitorio de unos 5 años en zonas francas siempre y cuando se genere empleo y sobre todo al desarrollo de mipymes que estén alineadas con las grandes empresas para que el efecto multiplicador de los encadenamientos sea el mayor posible en términos de impacto en proveedores agrícolas artesanales, comerciales, desarrollos constructivos, vivienda y no ver esto como focos aislados de desarrollo», detalló Corrales.
Según el economista de la Universidad Nacional (UNA), Fernando Rodríguez, pese al impulso del turismo, la provincia ha evidenciado problemas de pobreza y desigualdad.
«El principal problema que tiene es que el enorme desarrollo que provocó el turismo en la línea costera, aprovechando el gran potencial para ese fin que tienen las playas guanacastecas, no generó encadenamientos a lo interno del territorio. El desarrollo de la línea costera guanacasteca es muy desigual en relación con lo que hay hacia dentro, que sigue siendo una provincia muy dependiente de actividades agrícolas, ganaderas, con una población que tiene un nivel de vida que no logra engancharse de los grandes beneficios producidos por el crecimiento del turismo y que no ha visto cómo esas ventajas se reparten hacia el resto de la provincia. Liberia es la que tal vez ha logrado algunos réditos mayores en ese sentido, convirtiéndose en un centro de actividades de servicios vinculadas en muchos casos a esa gran expansión del turismo, por ejemplo, el aeropuerto o algunos otros servicios que se han venido desarrollando alrededor y que se ha visto además beneficiada de la mejora en infraestructura vial en los últimos años, que sigue pendiente, pero no va más allá», mencionó Rodríguez.
El presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Tamarindo (CCTT), Hernán Imhoff, explicó que ha habido una disminución en la visitación de extranjeros en los últimos meses.
Eso sí, resaltó que turistas de localidades cercanas también ayudan a dinamizar la economía en Guanacaste.
«La zona costera hace muchos años tenía muchas más dificultades que ahora con el tema de trabajo. No estamos en los mejores momentos, tuvimos mejores momentos de de ocupación de trabajo, pero toda esta zona siempre se mantiene, no está en los momentos que tendríamos que estar, pero gracias a Dios, más que toda esta zona, somos muy visitados. Cuando la gente viene a toda la parte del norte de Costa Rica, si van a La Fortuna de San Carlos, están allá y se vienen por el día, quizás vienen a visitar estas zonas de playas que son muy únicas en el país. Entonces, cuando hay mucha gente acá en la zona no está esa gente nada más. Todos los días tenemos afluencia de de más visitantes de otras regiones, como la Fortuna de San Carlos, Monteverde, del norte de acá de Costa Rica. Lo que pasa es que también la gente está gastando un poquito más, se está cuidando con los gastos, no es como en otras épocas. Esto le tocó a al mundo entero, no a Costa Rica nada más», afirmó el representante del sector productivo.
Finalmente, el diputado representante de la provincia de Guanacaste, Luis Fernando Mendoza, señaló que pese a elementos positivos en la zona, existen retos en cuanto a empleo.
Además, lamentó que los proyectos Agua para Guanacaste y la ruta Limonal-Barranca estén detenidos.
«Debo reconocer que a través de los años, a través de su historia, la provincia de Guanacaste ha sido beneficiada con inversiones importantes en la política pública: Un aeropuerto internacional moderno como el Daniel Oduber, un sistema de riego que es un lujo para nuestra provincia o la inversión en la generación de energía eléctrica que le da precisamente alrededor del 40% de la energía que ocupa nuestro país. Sin embargo, Guanacaste en este momento tiene enormes retos en el empleo, por ejemplo, los golpes llevados por el sector arrocero a partir de la ruta del arroz ha aniquilado a gran parte de los productores generando un efecto que golpea precisamente a las familias y a las empresas que producen arroz nacional. Igualmente, el turismo se ha visto fuertemente afectado por el tipo de cambio y hoy este sector, esta actividad económica, está siendo fuertemente golpeada. La pobreza ha también tenido su efecto precisamente por políticas como la disminución en los recursos para becas, para red de cuido», afirmó el legislador.





