Las discusiones en la Asamblea Legislativa revelan las formas distintas hacia las cuales los movimientos políticos creen que debe encaminarse Costa Rica.
Temas actuales, como el proyecto de armonización del sistema eléctrico nacional, y otros de vieja data, como las jornadas 4×3, dejan de manifiesto el choque entre dos visiones diferentes de hacia dónde se debe conducir nuestro país.
La Asamblea Legislativa ha sido escenario de estas discusiones, aunque estas se extienden a otros sectores políticos y económicos.
Visión política
Para el analista político Mario Quirós, el tema eléctrico pone en la mesa ejemplos de visiones muy distintas entre agrupaciones.
«Hay una tensión entre dos modelos y una forma de replantear el sistema del mercado eléctrico. Uno es un modelo más estatista, que parece que de ese lado están Liberación Nacional, el Frente Amplio y el PAC; y uno un modelo que parece permitir mayor apertura y mayor participación del sector privado que están de defendiendo el oficialismo y la Unidad (Social Cristiana).
El reto político es no caer en una polarización, solo que uno bueno y otro es malo, sino ver cómo se construye este y se diseña para los próximos 25 años, de manera que pueda sostener el crecimiento económico del país», apuntó.
Para el politólogo Alejandro Molina, el manejo de estos temas por parte de las fracciones legislativas señalan las motivaciones ideológicas que mueven a unos y otros.
«Las fracciones que desde el primer día han puesto sus cartas sobre la mesa en estas temáticas han sido, de forma muy notoria, la fracción del Partido Pueblo Soberano y la fracción del Frente Amplio, una a favor y otra en contra, quizás de forma más polarizada, si se quiere, dentro de estos proyectos de ley.
Sin embargo, el hecho de que fracciones como Liberación Nacional y las fracciones unipersonales de doña Claudia Dobles y doña Abril Gordienko hayan tenido que ir revelando y manifestando sus posicionamientos alrededor de estos temas, desde el punto de vista político sí puede resultar un poquito problemático, tomando en cuenta que estas temáticas no son temáticas de discusiones nuevas, sino que se han venido arrastrando durante todos los 4 años de gestión del expresidente Chaves y que ahora el oficialismo, con renovado impulso en la Asamblea Legislativa, ha intentado retomar», explicó.
Visión económica
Desde el punto de vista económico también hay visiones enfrentadas. Para el analista económico Daniel Suchar, los proyectos del sistema eléctrico y de jornadas ampliadas son parte de las necesidades que debe resolver el país.
«Desde el punto de vista del costo de la electricidad, estamos a sabiendas de que este proyecto lo que brinda es una mejora sustancial a nivel de mayor competitividad y provee a todas las empresas, más que todo manufactura industrial, de poder tener una mejoría en esa estructura de costos.
Por el otro lado, las jornadas 4×3 o esta iniciativa de complementar el Código de Trabajo que data de 1943, lo que le da es también posibilidades a muchísimas empresas de manufactura continua de poder tener un acuerpamiento mucho más blindado desde el punto de vista de contrataciones para generar mayores puestos de trabajo en nuestro país.
Por lo tanto, ambas iniciativas lo que hacen es complementar más cosas dentro de nuestro país que tanto necesita, en un mundo que está muy cambiante, muy acelerado y entre más fortaleza le demos a nuestro sistema de generación de empleo, inversiones, manufactura, etcétera, con armonización eléctrica y con jornadas 4 x 3 se va a dinamizar muchísimo mejor el país», defendió.
Por su parte, el economista Leiner Vargas señaló que estos cambios tienden a desconocer logros alcanzados en el pasado.
«Lamentablemente, esa forma de ver el modelo eléctrico de alguna manera parte el ayote por la mitad y cambia la estructura de más de casi 76 años de una orientación basada en el principio social de que todos tenemos derecho a tener electricidad en buen eh buena calidad y a precios razonables.
Esa orientación privada del sistema eléctrico está también en el tema de las jornadas 4×3 donde se libera o se liberaliza el segmento de oferta de trabajo que está presente en las reformas sociales de los años 40, esencialmente en la creación del Código de Trabajo y que de esa vincula el mercado de trabajo, lo pone en función del mercado.
Me parece que hay dos modelos país claramente en disyuntiva, el modelo basado en un estado social de derecho que sustenta derechos más allá del mercado, y el modelo de extrema derecha de un país orientado esencialmente por los mecanismos del mercado», dijo.





