Crisis geopolítica en Medio Oriente impactará inflación y exportaciones, según economista.
Costa Rica proyecta un crecimiento económico cercano al 4% en 2026, impulsado principalmente por la exportación de servicios, la manufactura avanzada y un turismo estable, según un análisis del Banco Nacional.
El informe destaca que los servicios empresariales, digitales y tecnológicos serán el principal motor de la economía, junto con la producción de dispositivos médicos y el régimen de zonas francas.
No obstante, advierte que el menor dinamismo internacional podría moderar el desempeño de las exportaciones, especialmente en sectores como electrónica, manufactura avanzada y servicios corporativos.
En cuanto al turismo, se espera un crecimiento estable, aunque condicionado por la evolución de la economía de Estados Unidos, país que aporta cerca de la mitad de los visitantes de altos ingresos que recibe Costa Rica, según detalló el estratega de inversiones de BN Valores Puesto de Bolsa, Juan Pablo Arias.
«Costa Rica va a seguir creciendo de forma estable este año. ¿Qué significa esto para las empresas y para las personas? Básicamente, que los sectores que hoy mueven la economía, los servicios, manufactura, el sector turismo siguen fuertes. Eso ayuda a generar mayor inversión y también ayuda a sostener el empleo. Si bien es cierto, el crecimiento externo probablemente vaya a ser un poco más lento por todos los acontecimientos que se están dando, eso podría moderar algunas exportaciones y el consumo externo de productos locales.
Lo positivo es que nuestra economía está más diversificada y tiene un crecimiento interno que se mantiene fuerte, inclusive superior al del año pasado. Para hogares y empresas, eso se traduce en algo muy concreto, un entorno más predecible para poder planificar, para tomar decisiones de inversión y también para administrar de forma responsable el endeudamiento que se maneja. En resumen, el país sigue avanzando, el país sigue creciendo con estabilidad y con buenas oportunidades para actuar con visión de largo plazo», detalló Arias.
El análisis también señala que el entorno externo será más desafiante en 2026, lo que podría influir tanto en las exportaciones como en el consumo interno.
Para el economista y académico de la Universidad Nacional (UNA), Fernando Rodríguez, para conocer el impacto de la geopolítica internacional será necesario analizar cuánto aumentará el combustible.
«La situación en Medio Oriente va a provocar que aumente el precio de los combustibles. La magnitud y la duración de ese aumento todavía no la conocemos y dependerá también de ¿la duración de la guerra y de las consecuencias de esta; qué tanto daño se haya producido a infraestructuras e instalaciones que permiten la exportación de petróleo y gas.
Entonces, esto puede eventualmente hacer que los precios de estos productos aumenten, por supuesto, pero estén altos durante más tiempo, provocando que en el país los precios den un brinco y empujen o arrastren otros precios en función del aumento de los costos de producción», mencionó el experto.
Finalmente, el economista añadió que el país sí tendrá una afectación indeterminada en sus exportaciones, así como en la inflación.
«Esto evitará, por un lado, que las familias puedan consumir los mismos niveles de productos que en otros momentos. Por otro lado, cuando las tasas de interés aumenten, afectará también la inversión, entonces tendrá varios días de contagio a nosotros, pues nos afectará por el lado del consumo, nos afectará por el lado de la inversión y en la medida en que en otros países la demanda de los consumidores se ve afectada, nos afectará por el lado de nuestras exportaciones.
Entonces, será inevitable que haya una caída del crecimiento previsto para el país durante el 2026. No sabemos, en este momento, cuándo y cuánto se va eventualmente a sentir, pero lo cierto es que sí nos vamos a enfrentar a ese escenario», agregó Rodríguez.





