Conassif trasladó el remanente de bienes pendientes de venta a proceso concursal que en la fase judicial definirá el destino de los demás recursos económicos y cuánto más puedan recuperar los inversionistas que no les cancelaron la totalidad de ahorros
El proceso de intervención y resolución de la desaparecida CS Ahorro y Crédito, conocida como Coopeservidores finalizó la semana anterior, lo que dejó una perdida de ¢158 mil 130 millones de colones que fue el monto que no logró recuperarse en favor de los ahorrantes que tenían sus recursos depositados en la mencionada entidad financiera.
A partir de este lunes, los distintos ahorrantes deberán inscribirse en el proceso concursal que fue abierto por el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) el pasado 18 de junio y que se tramita bajo el expediente 25-000127-0958-CI.
Tras el cierre del proceso que empezó en mayo del 2024 cuando se ordenó la intervención de la entidad ante dudas manifiestas sobre la fidelidad de la información contable brindada por el gobierno corporativo de la entidad, las autoridades del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero alabaron la existencia de un marco legal que evitó el desplome y la afectación fuese mayor para quienes perdieron parte de su dinero.
Esas fueron parte de las justificaciones de la presidente de Conassif, Yin Leng Hong Monteverde.
«Una prueba contundente de la eficacia de esta normativa y del compromiso del equipo resolutor de Coopeservidores y del Conassif; es el resultado que hoy destacamos, una devolución sin precedentes que marcó un hito en la historia financiera del país. En solo 4 meses de ordenada la intervención, el 97% de los afectados recuperó el 100% de su dinero y el restante 3% conformado por acreedores no garantizados logró una recuperación del 50.68% en 5 meses, en adición al monto garantizado de 6 millones de colones. Comprendiendo la afectación de los depositantes y con el objetivo claro en mente de alcanzar la mayor recuperación para los ahorrantes, continuamos trabajando para maximizar los resultados, incluyendo la venta de activos de menor calidad y de esta forma logramos una devolución adicional del 12.76% del cierre de la resolución», apuntó la funcionaria.
El encargado del proceso de interventoría y resolución, y quién además es uno de los más criticados por los afectados de este tema, Marco Hernández explicó que el expediente concursal en fase judicial ya está presentado, y será ahí cuando pueda buscarse la recuperación del dinero restante.
«El proceso concursal, que es un procedimiento legal que se aplica cuando una empresa o persona física no puede cumplir con las obligaciones financieras implica la declaración de la insolvencia de la entidad ya legalmente establecida. El nombramiento de un administrador concursal en este caso por ser una entidad financiera se prevé que es una Junta liquidadora, de acuerdo con la ley 1644, que es la que tendrá la administración del fideicomiso como tal sujeto al juzgado concursal. Es decir, la Junta liquidadora será la instancia administrativa máxima con respecto al fideicomiso, pero siempre sujeto a una autoridad judicial que será el juzgado concursal. Y ¿para qué todo esto? Para la liquidación de todos los bienes de la entidad para que con su producto pues se pueda distribuir a todos los acreedores que se legalicen», explicó Hernández.
Conassif autorizó para el proceso concursal la apertura de un fideicomiso que será manejado por el Banco Improsa, y que como ya usted leyó será sujeta a la fase concursal en vía judicial; donde además pesan acusaciones penales contra varios de los actores en este tema por delitos varios, un proceso independiente, pero que busca el establecimiento de responsabilidades ante el colapso de una de las cooperativas de ahorro y crédito más grandes que tenía nuestro sistema financiero.





