El proyecto fue sometido a procedimiento abreviado desde el pasado 7 de julio, y ha tomado gran parte de la actividad legislativa.
Tras poco más de un mes en discusión, el trámite abreviado del proyecto de jornadas 4×3 llegó a la sesión #14 este lunes.
La iniciativa (exp. 24.290), presentada por el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), busca que se implemente una jornada diaria de 12 horas durante cuatro días con descansos de tres días, únicamente en empresas ubicadas en zonas francas, de manufactura y dispositivos médicos que brinden servicios 24/7.
El proyecto cuenta con el respaldo de diputados de cinco bancadas legislativas, y con la oposición del Frente Amplio, que presentó una gran cantidad de mociones al proyecto, las cuales suman 2.560 en total.
Por este motivo, el proyecto fue sometido a procedimiento abreviado desde el pasado 7 de julio, lo que implica 14 sesiones de conocimiento y discusión de mociones y, transcurridas esas sesiones, sólo se procederá con la votación de las mociones restantes hasta su finalización.
¿Qué sigue ahora que se terminaron las 14 sesiones? Lo explica el analista legislativo Daniel Calvo.
“Se entra únicamente a votar las mociones restantes, lo que uno pudiera pensar que eso sería un trámite muchísimo más rápido, pero claramente estaremos aquí varias semanas, y cuidado si no meses, además, los diputados podrán decidir qué días o no querrán conocer o entrar a discutir esas mociones restantes o qué días más bien decidirán ver otros temas, por ejemplo, ya el próximo miércoles se decidió que tanto la sesión de la mañana como la sesión de la tarde serán dispuestas para ver proyectos en trámite de segundo debate que no habían podido verse justamente por tener el Plenario Legislativo monopolizado con la discusión de las mociones de jornadas”, detalló.
Aunque el tema está tomando gran parte de la agenda legislativa, desde la Unidad Social Cristiana descartan eliminar la vía rápida al proyecto.
Así lo mencionó la diputada Daniela Rojas, quien indicó que su posición es sesionar más días.
“No, de parte nuestra no vamos a buscar eliminar la vía rápida, seremos muy respetuosos de la decisión que tome la mayoría, si alguien más está haciendo ese esfuerzo y si el Plenario Legislativo así lo decide lo respetaremos, por supuesto, pero no será una iniciativa de esta diputada que no continuemos con la vía rápida, porque aunque está siendo lenta y sabíamos que eso iba a ser así, siempre va a ser muchísimo más rápido que la vía ordinaria; nosotros lo que hemos dicho en todo momento es que estamos abiertos a la posibilidad de sesionar más de manera extraordinaria, de sesionar incluso los viernes y de abrir otros espacios durante la semana para que puedan avanzar otros proyectos”, señaló.
El diputado del Partido Liberal Progresista, Gilberto Campos, indicó que será decisión de las bancadas si el proyecto sigue en Plenario o se pasa a comisión.
El liberal fue crítico del tiempo que se ha tomado en el proyecto y del impedimento para avanzar en otras iniciativas.
“El Frente Amplio se ha dedicado a hablar de cualquier otra cosa menos de las mociones, utilizando discursos retóricos para llevar agua a sus molinos, ellos prácticamente le están hablando a su público, a su partido, a la base de su partido y a la gente que simpatiza con ellos, en realidad es lo que se esperaba con el trámite de este proyecto; con la entrada de ordinarias, y prácticamente llegando al final de las 14 sesiones, ahora lo que corresponde es entrar a votar sin discusión las miles de mociones que el Frente Amplio tiene interpuestas en contra del proyecto, habrá que ver si las fracciones toman la decisión de enviar este proyecto nuevamente a comisión para que en una comisión se desarrolle la votación y poder desentrabar así el Plenario y el resto de la agenda legislativa”, mencionó.
Desde el Frente Amplio, la diputada Rocío Alfaro señaló que durante las 14 sesiones tanto su bancada como otros opositores lograron evidenciar algunos aspectos sobre el proyecto.
“Número uno, que este es un proyecto que lejos de favorecer a la clase trabajadora lo que hace es favorecer al empresariado que quiere ahorrar en salarios, en este caso no pagar las horas extra, como una forma de ser más competitivos frente a otros países; número dos, que no se tomaron en cuenta las implicaciones en salud, en educación, en cuido que tiene este tipo de jornadas; número tres, que no hay voluntad política para que los criterios técnicos tengan un peso en la manera de decidir sobre un cambio tan fundamental, y también podríamos agregar que se puso en evidencia que utilizar la vía rápida para un proyecto tan importante es absurdo”, cuestionó.
Según Alfaro, sí esperan que el procedimiento abreviado se pueda revertir.





