Desde regulaciones, homologaciones y negociaciones: Seis candidatos presidenciales brindaron sus propuestas.
Costa Rica destaca en la región latinoamericana como uno de los países con precios más altos en sus medicamentos.
Según la Cámara Costarricense de la Salud, existen moléculas innovadoras que tardan hasta seis años en llegar al sector público del país, luego de su creación.
Ante este panorama, diversos candidatos presidenciales brindaron sus propuestas sobre cómo pretenden disminuir el precio de las medicinas.
Para el aspirante del Frente Amplio (FA), Ariel Robles, el Estado debe regular el costo de los mismos, con el fin de evitar competencias desleales.
«Es increíble la competencia que hoy existe, de forma muchas veces desleal, entre farmacias, especialmente las grandes cadenas farmacéuticas, los impactos que tienen tienen en el precio de los medicamentos. Es oportuno volver a un modelo en el cual era posible establecer topes de cuánto era el precio máximo, por ejemplo, que puede tener un medicamento, de acuerdo a un análisis que se pueda realizar desde la institucionalidad y que de esta forma se evite lo que hoy está sucediendo, que son grandes monopolios privados con prácticas características oligopólicas, en las cuales el mercado queda en muy pocas manos y por eso pueden jugar con los precios de las medicinas en nuestro país», indicó el frenteamplista.
Por el contrario, el candidato del Partido Liberal Progresista (PLP), Eli Feinzaig, señaló que no cree en la regulación para disminuir el precio de los medicamentos.
Agregó que desde la fracción legislativa, ya han presentado propuestas en esa vía.
«Existen países, como Colombia y España, que tienen experiencias exitosas de las que podemos aprender, de las que hemos estado estudiando en el PLP para poder adoptar algunas de esas medidas. De hecho, ya presentamos un proyecto de ley para simplificar los trámites de registro de medicinas. Esto no es hablada, ahí están los hechos. Sin embargo, en una Asamblea Legislativa en la que pululan las propuestas de regulación de precios, usted puede regular el margen del importador, del distribuidor, de la farmacia, de absolutamente todo el mundo, que si el precio de entrada al país es alto, no está resolviendo absolutamente nada. Entonces, los intentos de regulación, que además históricamente nunca han servido en ningún país del mundo, en ningún campo, no van a funcionar tampoco esta vez», mencionó Feinzaig.
La exprimera dama y aspirante por la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), Claudia Dobles, propone facilitar la homologación de medicamentos que ingresen al país, con el fin de disminuir su precio.
«Nosotros no descartamos poder tener negociaciones con otros países de la región para poder ampliar esas posibilidades de economías de escala que, eventualmente, nos pudieran permitir bajar ese precio de entrada que nosotros también consideramos que es, posiblemente, uno de los grandes retos. El segundo tema es, por supuesto, quitar las trabas regulatorias que tenemos mucho en el campo de los registros. Nosotros también pensamos que Costa Rica debería tener un sistema homologado, donde ya medicamentos que se pueden distribuir en mercados, como el mercado europeo o el mercado de Estados Unidos con algunas de sus agencias, Costa Rica debería hacer una homologación y deberíamos permitir la entrada de ciertos medicamentos con más facilidad e intentar bajar esos costos de entrada que, al final del día, se le trasladan al usuario final», planteó Dobles.
Por su parte, el candidato del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Juan Carlos Hidalgo, afirmó que no es de recibo la excusa de que el país tiene una renta media-alta para que las farmacéuticas vendan a precios altos los medicamentos.
Hidalgo se mostró abierto a la opción de importar nuevas medicinas aprobadas por entidades internacionales.
«Yo sí creo que hay que buscar todos los mecanismos para reducir este precio de los medicamentos a nivel de homologación de medicamentos aprobados por agencias occidentales, como es tema de la FDA, como es el tema de la Unión Europea. Ver qué otros actores allá afuera también pueden hacerse estas equivalencias para que no haya este fenómeno en donde aquí podemos trabas extraordinarias, trabas por encima de la homologación de estos medicamentos en el país», apuntó el socialcristiano.
No obstante, para la aspirante de Unidos Podemos (PUP), Natalia Díaz, el alto precio de los medicamentos sí se debe al alto ingreso del país en cuanto a su renta.
Ante este panorama, planteó estar de acuerdo con una propuesta de la Cámara de la Salud y negociar con los laboratorios para buscar rebajas.
«Esa mesa que propone la cámara tiene que incluir laboratorios, distribuidores, farmacias y hospitales. La rebaja del precio de los medicamentos no es un asunto que uno pueda resolver por una ley o un decreto, porque como bien decía Eli ahora, el problema se da en la compra de los laboratorios, porque el país es un país de renta alta y la estrategia de precios o su estructura la hacen para una población de alto poder adquisitivo. Entonces, lo único que tenemos que hacer es sentarnos en la mesa, hablar con los laboratorios, que tienen que estar en esa mesa, para pedir una rebaja voluntaria que no se puede hacer por ley ni obligarlos a eso, pero sí sentarse a ver de qué forma esos laboratorios pueden lograr esa rebaja, que es la propuesta de la cámara», afirmó Díaz.
Finalmente, el candidato del Partido Nueva República (PNR), Fabricio Alvarado, propone adoptar herramientas tecnológicas y promover la transparencia para disminuir el precio de las medicinas.
«La utilización de una tecnología como la que he mencionado, de blockchain, que nos garantice transparencia, que nos garantice trazabilidad, que es un cerco total a la corrupción. ¿Por qué? Porque no hay manera de hackear ese tipo de tecnología. Va a permitir que, entre otras cosas, haya publicación de licitaciones, que la gente tenga acceso y puedan verlas en todo su detalle, también contratos. No es posible, no puede ser que haya contratos secretos y privados, eso le resta credibilidad tanto al sector público como al sector privado, le resta credibilidad, genera desconfianza y eso tiene que cambiar en Costa Rica. Debemos lograr que en todos los casos de compra de medicamentos, en todas las negociaciones que se hagan a nivel nacional e internacional, las personas puedan tener acceso a los datos», manifestó Alvarado.





