Un proyecto de reforma recientemente presentado busca eliminar la Agencia Espacial Costarricense, propuesta que ya ha existido en el pasado.
Mientras la participación de Costa Rica en eventos y competencias espaciales ha venido en aumento, una nueva propuesta busca cerrar la Agencia Espacial Costarricense.
El diputado oficialista Nogui Acosta presentó una reforma para eliminar la Agencia Espacial Costarricense (exp. 25.795), que se une a propuestas anteriores de exdiputados como Jorge Dengo y Cinthia Córdoba.
La Agencia Espacial Costarricense fue creada en mayo del 2021, a través de la Ley 9960 y con el objetivo de “crear la arquitectura estratégica y el modelo operacional necesario para diseñar, desarrollar, ejecutar e implementar la estrategia nacional espacial”.
Aunque en la ley se estableció patrimonio propio y autonomía para la Agencia, al día de hoy la misma no cuenta con ello, ni Director Ejecutivo ni reglamentación al respecto.
Sin embargo, eventos como el NASA Space Apps Challenge o el Reto Marte han permitido a estudiantes, docentes y profesionales incursionar en materia aeroespacial.
Columbia le consultó al proponente sobre las motivaciones de este proyecto de ley, pero aún no se recibe su respuesta.
¿Cerrar o reformar?
Representantes de estos eventos comentaron a Columbia qué debería de hacerse con respecto a la Agencia Espacial.
La ingeniera electrónica Mileyca Oporta, cofundadora de la Asociación Costarricense de Aeronáutica, Ciencias, Ingeniería y Espacio y asesora de NASA Space Apps Challenge, aboga por impulsar la Agencia o, al menos, alguna alternativa.
“Una agencia por sí sola no va a desarrollar el sector espacial del país, necesita una estructura viable, presupuesto, objetivos claros y capacidad de articular al gobierno, la academia, el sector privado y las organizaciones que ya trabajan en este campo, cerrar la agencia sin construir primero una alternativa podría significar perder institucionalidad y continuidad en un sector que requiere visión de largo plazo, por eso creo que la discusión debería centrarse en cómo fortalecer y hacer funcional una institucionalidad espacial para Costa Rica”, indicó.
Desde la Asociación Costarricense de Cohetería, su presidente Esteban Jiménez considera que no debería cerrarse la Agencia.
En su lugar, propone una reforma para que se responda a las necesidades del sector en el país.
“El sector espacial que ya existe en Costa Rica requiere de una agencia que le permita desarrollarse, haciendo una vinculación entre el Estado, las universidades y el sector privado que ya se está desarrollando en el país, la Agencia Espacial no tiene por qué ser una agencia gigantesca como la NASA o la Agencia Espacial China, sino una agencia ágil al estilo de un ‘Procomer’ para el espacio, esta agencia serviría para atraer oportunidades y representar a nuestro país ante el mundo, por eso respaldamos una reforma de ley que le dé a la agencia objetivos claros, una capacidad de rendición de cuentas y una vinculación real con el sector aeroespacial que ya existe en el país, cerrarla enviaría una señal equivocada ante el mundo y desperdiciaría el talento y las capacidades que Costa Rica ya tiene”, expresó.
Luis Serrano, investigador aeroespacial para el Programa Artemis de la NASA y miembro de la Comisión Paritaria Aeroespacial del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica (CFIA), apuntó a una discusión más amplia.
Según dijo, debe hablarse sobre qué es lo que se quiere lograr en la materia y señaló algunas condiciones que debería tener una Agencia Espacial.
“Quienes lideran usualmente una agencia espacial deberían conocer el ecosistema científico y tecnológico muy bien, ¿qué implica esto? Entender cómo funciona la industria espacial internacional y tener por naturaleza la capacidad de construir relaciones con universidades, empresas, organismos internacionales y otras agencias espaciales, la idoneidad técnica debería pesar mucho más que la afinidad política, y la visión de largo plazo debería sobrevivir por mucho a cualquier cambio de gobierno, Costa Rica tiene muchísimo talento, tenemos científicos, ingenieros, investigadores, universidades, profesionales costarricenses que han demostrado a lo largo de los años que desde un país tan pequeño como el nuestro también se puede participar en proyectos científicos y tecnológicos de escala internacional, pero lo que sí nos hace falta es una institución que sea capaz de articular ese talento para generar oportunidades y poder convertir los esfuerzos que hoy muchas veces ocurren de manera aislada en una verdadera estrategia nacional, por eso y por muchas otras razones, yo no cerraría la Agencia Espacial, por el contrario, la fortalecería”, manifestó.
Finalmente Andrea Hidalgo, docente de Ingeniería Civil de la Universidad Fidélitas y encargada de los programas de extensión universitarios enfocados en la promoción aeroespacial, también habló de una discusión más allá de la Agencia.
La experta enumeró tres áreas importantes a tratar en esta discusión.
“Una es la articulación academia-industria: las universidades costarricenses cuentan con talento humano, con infraestructura, laboratorios, capacidades de investigación y espacios de innovación que pueden contribuir al desarrollo de proyectos vinculados con el sector aeroespacial, una adecuada coordinación con empresas, instituciones públicas y organismos permitiría potenciar estas capacidades y promover proyectos de investigación aplicada e innovación y formación de talento; en segundo lugar, el desarrollo de talento para sectores tecnológicos emergentes: la industria aeroespacial integra disciplinas como ingeniería de software, mecatrónica, electromecánica, inteligencia artificial, analítica de datos, entre otras, fortalecer la vinculación entre las necesidades de estos sectores y los procesos de formación universitaria permite preparar profesionales con competencias acordes con las nuevas oportunidades de la economía; en tercer lugar, la aplicación de tecnología para retos nacionales: las tecnologías aeroespaciales, satelitales y de procesamiento de datos poseen aplicaciones que trascienden el propio sector aeroespacial y pueden contribuir y atender necesidades del país”, enumeró.





