OIJ dio detalles del caso este jueves. Sujeto pasará seis meses en prisión preventiva; una medida cautelar que podría prorrogarse.
La tarde de este 29 de abril la Fiscalía Adjunta contra la Violencia de Género emitió un comunicado que sacudió la agenda noticiosa.
La autoridad judicial ordenó la detención de un hombre, de apellido Forbis, como sospechoso de cometer, en diciembre del 2019, la violación y asesinato de una mujer en Limón. Sin embargo, el informe añadía que el sujeto, de 49 años, es sospechoso de tres crímenes más, ocurridos en el año 2011 en condiciones similares.
De esta forma, el arresto cobró mayor relevancia pues el ente fiscal calificó a Forbis como sospechoso de ser un «asesino serial». Policialmente, esta es la forma de describir a una persona que comete tres o más homicidios, en hechos separados, generalmente con un intervalo entre cada hecho.
A diferencia de otros tipos de homicidas, sus crímenes suelen seguir ciertos patrones o motivaciones repetitivas, como el tipo de víctima, la forma de actuar o el lugar.
En este caso, las mujeres fueron agredidas sexualmente y luego asfixiadas. Muestras de material genético recolectadas en cada caso y debidamente preservadas, fueron vitales para vincular, años después, al sospechoso que hoy está descontando seis meses de prisión preventiva.
Los casos y las víctimas
El primer hecho por el cual se considera sospechoso a Forbis ocurrió el 25 de enero del 2011. En una estructura abandonada, en Cieneguita de Limón, apareció el cuerpo de una mujer de 45 años, de apellido Madrigal.
El segundo caso sucedió siete días después (2 de febrero). En la playa de Cieneguita fue hallado el cuerpo de una mujer de apellido Waggon, de 33 años.
El 10 de junio del 2011, se descubrió el asesinato de una mujer de apellido Morales, de 33 años. Fue localizada en las inmediaciones del cementerio de la localidad.
Después de estos hechos, pasaron ocho años hasta que ocurrió el cuarto caso. El 28 de diciembre del 2019, fue asesinada una mujer de apellido Martínez de 50 años de edad. Nuevamente el escenario del crimen fue la playa de Cieneguita.

En cuanto al perfil de las víctimas, el director interino del OIJ, Michael Soto, explicó que eran mujeres en condición de vulnerabilidad. Tenían problemas de adicción y sen encontraban en condición de calle.
Soto explicó que los asesinos seriales suelen tener períodos de «enfriamiento», que se pueden prolongar por años. Muchas veces dejan de matar porque fueron detenidos por otros crímenes, por enfermedades u hospitalizaciones o porque se movieron a otro sitio.
El sospechoso
Forbis es costarricense. Fue zapatero, de ahí el nombre con el que la Policía Judicial denominó el caso. No obstante, con el paso de los años, se convirtió en un recolector de chatarra. Lo ubicaron en condición de calle, deambulando en Cieneguita.
Sus antecedentes son por delitos contra la propiedad, tenencia y consumo de drogas. Era un habitual de la zona, conocido en la comunidad, incluso entre las personas sin hogar. Eso le favoreció para no despertar sospechas.
El OIJ cree que el período de «enfriamiento» de Forbis se pudo deber a que se alejó de la zona. Entre los casos del 2011 y el de 2019, al parecer no padeció de alguna enfermedad incapacitante ni enfrentó alguna condena en prisión.
¿Cómo dieron con él?
El director interino del OIJ explicó que las investigaciones determinaron que los casos del 2011 y el del 2019 estaban relacionados.
La Unidad de Genética Forense halló concordancia en las evidencias biológicas que fueron recolectadas de los cuerpos de las víctimas. El OIJ tenía clara la coincidencia del ADN del presunto autor de los hechos pero no había logrado determinar a quién correspondía.
Soto explicó que actualmente la Policía Judicial mantiene activo el Plan Estratégico de Contención y Control de la Violencia (PECOV) que implica la revisión de casos pendientes.
«Empezamos a buscar muy minuciosamente las anotyaciones que se hicieron hacde 15 años para ver cuáles sospechosos había. En algún momento se habló de cuatro sospechosos. Se identificaron tres, les hicieron la prueba de ADN y salió negativo, pero había uno del cual solo teníamos el alias», dijo.
«Tomamos la decisión de volver a trabajar la zona. Enviamos nuestra Unidad de Supervisión y ver si lográbamos identificar a alguien con el alias de «Zapatero». Logramos tenerlo positivo, porque este sujeto se retiró de la zona bastante tiempo, volvió a retornar… ya teniéndolo identificado, procedimos a extraerle una muestra de ADN y a solicitar la comparación de las tres causas del 2011 con la cuarta del 2019 y con este sospechoso siendo que el resultado nos dio positivo», detalló.
Soto comentó que se investiga si Forbis puede tener relación con otros dos casos. De momento, lo vinculan con los cuatro mencionados.




