Precios internacionales del petróleo han reaccionado a conflicto en Irán y movimientos en el estrecho de Ormuz.
La tensión en Medio Oriente, ante el reciente conflicto entre Irán frente a Israel y Estados Unidos, ya genera incertidumbre en Costa Rica por los posibles incrementos en el precio de los combustibles.
Pese a que el país importa la mayoría del petróleo desde Norteamérica, el movimiento en el costo del crudo genera dudas por el impacto que generen dichas tensiones.
La presidenta de Recope, Karla Montero, se refirió a los hechos que detonaron este fin de semana y detalló cómo se ha comportado el mercado internacional desde entonces.
«El aumento de las tensiones en Medio Oriente ha vuelto a poner la tensión sobre el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave para el comercio mundial de energía. Lo que ocurre ahí puede influir en los precios internacionales de los combustibles, incluso en países lejanos como Costa Rica. Para tener contexto, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos, por el estrecho de Ormuz transitan aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo y derivados.
Esto equivale acerca de una quinta parte del consumo mundial del petróleo y productos petroleros y a más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo. ¿Qué significa esto? Que cualquier situación que genere dudas sobre la continuidad del tránsito por esa ruta puede aumentar la preocupación de los mercados internacionales y presionar al alza los precios del petróleo y los combustibles. Los mercados internacionales reaccionaron con fuerza este 2 de marzo.
Los principales crudos de referencia registraron aumentos significativos en distintos reportes entre el 7.6% y el 8.6% e incluso con picos mayores debido a los temores sobre posibles interrupciones en el abastecimiento global. ¿Cuánto más podría incrementar? Pues eso dependerá de la duración de la disrupción, de la capacidad de otros productores para compensarla y del uso de inventarios o reservas estratégicas», indicó la jerarca.
Según el analista económico, Daniel Suchar, es posible que los precios de los combustibles se mantengan similares, pero es esperable que aumenten debido a la caída en la oferta.
«Si existe la posibilidad de que no se frene ningún tipo de flujo petrolero, ahí prácticamente el barril de petróleo va a estar bastante tranquilo, cercano a los $70. Si en ese momento empieza a haber alguna tipo de afectación, definitivamente va a haber menos oferta petrolera, va a seguir habiendo demanda y eso va a empujar los precios hacia arriba, no solamente del precio del petróleo como tal, sino a la postre los derivados del mismo que pueden ser tanto combustibles, gasolinas, pinturas, olefinas, ceras en el caso de los plásticos y muchos derivados que se pueden dar», afirmó Suchar.
El experto agregó que un aumento fuerte en los precios generaría una serie de afectaciones en algunos sectores productivos del país.
«En el caso de Costa Rica, que no tiene mucho margen de maniobra, puesto que nosotros somos un país netamente importador, de todo lo que sucede a nivel internacional, no solamente de gasolinas y combustibles, que a la postre sería el elemento más visible del petróleo en nuestro país, pero también debemos saber de que existe tanto el tema de agroquímicos y fertilizantes para el sector agrícola o también en la parte de plásticos, textiles, calzados que tienen algo que ver con justamente con el petróleo; que posiblemente tarden unos cuantos meses más en ajustarse los precios.
Definitivamente todo vislumbra a que pueda haber una corrección hacia el alza, esperando, por supuesto, que no se repita lo del 2022 cuando Rusia tuvo el intercambio con Ucrania y que definitivamente tuvimos nosotros inflaciones cercanos al 12% o 13%. En este caso, esperaríamos nosotros que no se den esos escenarios, que sean escenarios muchísimo más conservadores por el bien de todos nosotros y el bolsillo del país», apuntó el analista.
La presidenta de la Cámara Nacional de Transportes (Canatrans), Silvia Bolaños, recordó que, ante un escenario de aumento en los precios, Costa Rica cuenta con mecanismos para garantizar la continuidad de los servicios.
«Ciertamente, existe una preocupación moderada. Estamos a la expectativa de qué va a suceder eventualmente con el tema del combustible. No hemos tenido ningún acercamiento con las autoridades, que nos parece que es importante para ver cómo están las reservas de Recope en este sentido.
Recordemos que ya pasamos por una situación similar en el año 2022 con el la guerra de Rusia y Ucrania, donde se disparó el precio del combustible En ese momento, lo que se hizo fue una aplicación del artículo 32 de la Ley de Aresep que permite que ante situaciones como estas se puedan realizar ajustes tarifarios de emergencia que garanticen la estabilidad del servicio», destacó Bolaños.





