Exdirector de la Policía Judicial insiste en que no cometió delitos sexuales ni irregularidades y afirma que la Corte lo destituyó por «control de daños». También se refirió a su situación laboral.
La tarde del 27 de octubre del 2025, el entonces director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga López, confirmó que había una denuncia en su contra por un presunto caso de violación. En un video que divulgó a los medios de comunicación rechazó con vehemencia los cargos.
A partir de ese momento, la situación comenzó a escalar de forma vertiginosa. Reportajes del periodista Douglas Sánchez, del Canal OPA, mostraron testimonios de más mujeres quienes alegaban haber sido víctimas de supuestas agresiones sexuales por parte de Zúñiga.
Los trabajos periodísticos también mencionaban que el jerarca habría compartido con las mujeres información que debía mantener en reserva en razón de su cargo. Además, le atribuían aparentes formas despectivas de hablar para sobre dos víctimas de femicidios.
Tres denuncias fueron formalizadas en la vía penal y una cuarta se mantenía en revisión. A esto se sumó la apertura de seis causas disciplinarias administrativas ante el Tribunal de la Inspección Judicial.
El 29 de octubre del 2025 Zúñiga fue suspendido del cargo y dos días después agentes judiciales y fiscales allanaron su casa y su oficina en el edificio del OIJ en San José.
El 18 de mayo del 2026, uno de los expedientes disciplinarios (N°25-4302-031-DI) fue resuelto por los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, quienes votaron por revocarle el nombramiento como director de OIJ al considerar que incurrió en una falta gravísima.
El expediente hacía referencia a la «desatención de los deberes inherentes al cargo, específicamente por la afectación a la imagen del Poder Judicial y la divulgación de información confidencial«.
Al cumplirse un año de la primera denuncia y cinco meses después de su destitución, Zúñiga accedió a dar una amplia entrevista con Noticias Columbia.
Antes de iniciar la conversación explicó que, por temas legales, no puede hablar sobre las denunciantes, de manera individual, ni entrar en muchos detalles de los casos judicializados en los cuales se están investigando los presuntos delitos sexuales como violaciones y contagios de enfermedades.
Por el contrario, fue bastante amplio con respecto a los procesos disciplinarios en su contra al considerar que el más reciente informe de la Inspección Judicial le permite romper el «perfil bajo» que mantenía.
Aseguró que el documento revela que no incurrió en divulgación de información sensible o confidencial de casos.
«Hasta ahorita puedo hablar, eso es algo importante que hay que decir porque anteriormente yo estaba sujeto al Poder Judicial y a las reglas de juego del Poder Judicial que es no poder comentar nada del caso. Los periodistas, en este caso, los comunicadores sí mostraban toda la información y yo no podía referirme a eso», resaltó.
Randall Zúñiga tiene 50 años, es abogado, criminólogo e ingeniero en sistemas. Fue nombrado director interino del OIJ en noviembre del 2022 y lo designaron en propiedad en agosto del 2023.
Escuche aquí la entrevista completa:

«Control de daños»
Randall Zúñiga expresó que la Inspección Judicial hizo una investigación deficiente en su caso porque no revisaron el contenido de la parte penal para ver si lo que decían las denunciantes tenía algún sustento.
«¿Cómo es posible que se tenga quen citar al fiscal general porque a una denunciante se le ocurre decir que el fiscal general había llamado (por teléfono) cuando era falso? Cuando la juramentan y le dicen que tiene que decir la verdad, ahí se retracta y dice: ‘Puede ser cualquier Carlo, yo nunca dije que era el fiscal general'», relató.
El exjefe policial djo que el informe de la Inspección Judicial por el expediente disciplinario 25-3753-31-DI recomienda a la Corte Plena desestimar los cargos sobre supuesta revelación a terceros de información de casos de femicidio y homicidio.
Añadió que el documento también establece que no habló de forma despectiva sobre víctimas ni adelantó cuándo se haría la detención de la presidenta de la Caja Costarricense de Seguro Social, Marta Esquivel en el 2024.
El expediente que provocó su destitución del OIJ fue el 25-4302-31-DI. Sobre ese caso en particular, aseveró que el informe de la Inspección Judicial no decía que hubiera afectado la imagen del Poder Judicial pero la Corte consideró que sí.
Afirmó que lo sancionaron por haber hablado con terceras personas de tres casos: un triple homicidio en San Ramón, una persona desaparecida en Pavas y el hallazgo en Orotina de los restos de una mujer asesinada.
Su posición es que no reveló información sensible ni confidencial sino que hizo referencia únicamente a información que ya había trascendido o era pública pues citaba lo dicho en prensa por familiares o incluso declaraciones del subdirector del OIJ, Michael Soto.
«Yo pienso que es por un tema de presión de los medios, presión social, etc. De mi parte yo siempre he estado tranquilo; he estado en paz porque no he cometido ningún hecho irregular, no he filtrado ninguna información», expresó.
Zúñiga cuestionó que la Inspección Judicial no verificó si la información que él estaba dando era «reservada» o no. Hizo énfasis en que la denunciantes presuntamente se pusieron de acuerdo en un chat en cuanto a las cosas que tenían que decir.
«El tema era político, evidentemente político. Independientemente de que hubiera tenido la razón nunca me la iban a acreditar (los magistrados) porque ya era una situación que querían hacerse control de daños», indicó.
¿Puede regresar al cargo?
Luego de que la Corte Suprema de Justicia revocara su nombramiento, Randall Zúñiga presentó un recurso de reconsideración o revisión para exponer sus argumentos e intentar que los magistrados dieran marcha atrás. El 19 de junio del 2026, por unanimidad, lo declararon sin lugar.
Ante ese panorama, Zúñiga junto a su abogado para el proceso disciplinario, Saúl Umaña, decidieron acudir a la vía Contenciosa.
El exjerarca de la Policía Judicial solicitó una medida cautelar de «reinstalación en el puesto». Este mes de noviembre estaría presentando el proceso ordinario en el cual asegura que expondrá los fallos que hubo en su caso.

Noticias Columbia le consultó si, después de todo lo que sucedió, le interesa volver a trabajar en el OIJ en caso de que prosperaran sus acciones legales.
«Es una muy buena pregunta que me la he cuestionado en estos meses. He tenido una paz, una tranquilidad bastante grande. Evidentemente no voy a renunciar a ejercer mis derechos pero en estos meses que he estado fuera del foco de la fijación política y de la fijación mediática, he podido retomar muchas cosas que siempre quise hacer pero nunca pude lograr», detalló.
«Es una muy buena pregunta. Yo sí voy a pelear por mis derechos y voy a ver qué pasa pero no es algo ahorita que me esté sofocando. Por dicha siempre he sido muy sano en términos de finanzas. (…) Ahorita no te podría decir una respuesta que ‘sí, sí, sí quiero ir’; sí me gustaría, claro, evidentemente, pero hay muchas circunstancias que se dieron que me resienten y pues la verdad, de momento, estoy aceptando la vida con gratitud a como estoy», añadió.
«Yo no he violado a nadie»
El exdirector del OIJ explicó que hay tres causas disciplinarias pendientes de resolver pues la Inspección Judicial determinó que se debe esperar el resultado de la causa penal por los presuntos delitos sexuales.
«Eso se mediatizó mucho. Lastimosamente uno no puede hablar todo lo que quisiera por haber procesos penales abiertos (…) «Yo he rechazado desde el incio tal circunstancia de que hubo alguna violación sexual o algún contacto sexual inadecuado», comentó.
Noticias Columbia le consultó si consideró renunciar al cargo en vista de que su imagen se estaba viendo severamente deteriorada y por la pertinencia de dirigir el OIJ luego de que sus mismos funcionarios le allanaron la casa y la oficina.
«Lo que hubiera correspondido es que se hiciera todo el proceso, como tenía que hacerse y que se determinara si hubiera una causal de verdad para separarme del cargo. Como te digo, y eso lo puedo reafirmar en cualquier lado, no existió esa causal, nunca hubo filtración de información de nada y lo que sucedió fue que la Corte hizo control de daños y cedió ante la presión mediática que había en ese momento», respondió.
Zúñiga recalcó que tiene restricciones para hablar sobre los procesos penales, sin embargo, le pedimos que se refiriera a las denuncias de violación y contagio de enfermedades de transmisión sexual.
«Lo máximo que podría decir es lo que ya salió a conocimiento de la prensa. De mi parte, siempre denegué cualquier contacto sexual íntimo violatorio, jamás, nunca… yo no he violado a nadie», aseveró.
El exfuncionario judicial insiste en que había un plan para perjudicarlo y que las denunciantes se pusieron de acuerdo. Mencionó que, después de un año, tampoco se ha acreditado que él les hubiera contagiado alguna enfermedad.
Rechazó defender narcos
Randall Zúñiga dice que en este momento no tiene empleo pero que el orden en sus finanzas le ha permitido sostenerse.
Aseguró que tras su destitución como director del OIJ, lo contactaron para proponerle trabajar como abogado en la defensa de sospechosos de narcotráfico pero que rechazó de inmediato los ofrecimientos.
«Me han buscado varios bufetes corporativos que se dedican a defender narcos. Yo evidentemente no voy a ejercer el derecho penal en ese sentido. No me veo siguiendo los malos pasos de otras personas que salieron del Poder Judicial y que se han dedicado a trabajar para gente que se ha dedicado a traficar drogas o cometer delitos atroces. He denegado de inmediato esas solicitudes», relató.
«Mi nombre, aunque lo han tratado de mancillar no se va a prestar para poder generar algún rédito a estos grupos criminales que son estos bufetes corporativos narcos», agregó.
Zúñiga afirmó que no quiere tener una etiqueta negativa sobre él y por eso, de ejercer el Derecho, optaría por el área laboral, de familia o civil.
Vida lejos del ojo público
El exdirector del OIJ dejó el cargo desde octubre del 2025 cuando lo suspendieron provisionalmente. Esa medida se extendió hasta el 18 mayo del 2026, fecha en que lo destituyeron.
En este período lejos de la investigación criminal, contó que se ha dedicado a hacer cosas muy diferentes que le ayudaron a lidiar con el estrés y le generan una sensación de bienestar. Fue así como encontró el espacio para dedicarse a la jardinería, la música, la pintura o el coleccionismo.
Parte de su tiempo lo invierte en tocar piano o trabajar el área verde de su patio. También descubrió que le gustaba pintar cuadros con diversas técnicas.
La particularidad es que todas las pinturas que ha hecho son sobre gatos, en referencia a su mascota más apreciada.

Reacción inmediata
La tarde de este sábado 31 de octubre, el abogado Walter Chaves, quien representa a dos de las denunciantes de Randall Zúñiga, emitió un pronunciamiento en el que asegura que las conclusiones del reciente informe de la Inspección Judicial no implican una finalización del caso en su contra.
El representante legal, aseveró que en ese mismo documento hay otros cargos delicados en los que el órgano disciplinario si encuentra afectación a la imagen de Poder Judicial.
«Ni está exonerado de todo ni se ha encontrado su responsabilidad. Eso va a pasar a Corte Plena y Corte Plena determinará. ¿Se va a echar atrás la revocatoria del nombramiento de don Randall? No, no, no. Digamos las cosas como son. Ya don Randall intentó ser reinstalado a su puesto y Corte Plena le dijo: no. Fue al Tribunal Contencioso Administrativo a buscar una medida cautelar en ese sentido… le dijeron que no», destacó.
Chaves recordó que el proceso penal por presuntos delitos sexuales continúa su trámite normal en la Fiscalía. Además, defendió la investigación periodística que originó el caso sumada a las demás evidencias.






