Mientras el presidente de la República, Rodrigo Chaves dice que no cree Costa Rica necesite esos recursos; ministro de Hacienda, Nogui Acosta afirma que aún nuestro país necesita ese tipo de recursos para financiar una buena cantidad de proyectos
Noticias Columbia detectó una aparente contradicción en el discurso oficial respecto a las implicaciones que tiene para Costa Rica la reciente clasificación del Banco Mundial que ubicó al país como de renta alta, dejando atrás la categoría de renta media.
El presidente de la República, Rodrigo Chaves, en su conferencia de prensa semanal, manifestó que no le preocupa que Costa Rica pierda acceso a fondos de cooperación, una de las consecuencias de esta nueva clasificación. Chaves señaló:
“Lo que usted está diciendo es equivalente a decir, ‘Señor, señora, a usted no le preocupa que le van a dejar de dar bonos de limosna o caridad de sus vecinos o parientes porque usted se hizo rico’. Esa es la lógica de su pregunta. Y sí, no me preocupa que nos den caridad, donaciones ni ese tipo de cosas porque nos estamos haciendo ricos.
El Banco Mundial no nos aumentó el ingreso. El Banco Mundial midió el crecimiento económico en Costa Rica en los últimos 3 años y dijo, ‘Va como un cohete, gracias a eso se está haciendo rico.’ Que la consecuencia sea que nos volvamos un país donante en lugar de un país receptor de donaciones, es algo que yo le pido a Dios todos los días.”
Sin embargo, el ministro de Hacienda, Nogui Acosta, reconoció que Costa Rica sí necesita los fondos de cooperación para proyectos que no son rentables financieramente, pero sí socialmente importantes:
“A ver, yo creo que nosotros durante mucho tiempo hemos estado muy dependientes de esta cooperación para los estudios, para las investigaciones y en este sentido yo creo que nosotros vamos a tener la oportunidad de obligarnos a tener nuestras propias capacidades.
Hace poco tuve una reunión con la OPS y les planteaba que nosotros ya no queríamos más asistencias técnicas, sino que lo que queríamos era que se estuvieran generando capacidades internas para poder gestionar obras.
Recordemos que nos limita el acceso a fondos para la cooperación y el país sigue necesitando fondos para la cooperación. Los recursos nacionales no están dando, más bien están muy comprometidos.
Tenemos unas finanzas públicas que siguen siendo bastante vulnerables y lamentablemente la banca nacional tampoco es lo suficientemente flexible para financiar ciertos proyectos que no tienen ganancia implícita, sino una ganancia social, como el medio ambiente o la inversión social.
Ahí es donde esos fondos de cooperación juegan un rol muy importante y ahora lamentablemente se va a limitar este flujo para estos temas.”
Por su parte, el economista e investigador Luis Vargas también subrayó la importancia de los recursos provenientes de cooperación:
“Mire, yo creo que nosotros tendríamos un impacto desde el punto de vista del financiamiento, ya no seríamos sujetos a tanta concesionalidad. Lo que es importante es que podamos ubicar proyectos que sean lo suficientemente rentables para poder financiarlos a través de endeudamiento.”
Según el Banco Mundial, un país es considerado de renta alta cuando su ingreso per cápita supera los 13.936 dólares. Costa Rica superó esa cifra recientemente, lo que la coloca en una nueva categoría, pero también le representa nuevos retos en materia de financiamiento externo.





