La misa de las exequias del Sumo Pontífice presidida por el nuncio apostólico en Costa Rica, Monseñor Mark Gerard Miles contó con la participación de representantes de todos los poderes y el Cuerpo Diplomático
Los costarricenses no dudaron este viernes en acompañar el rito fúnebre en memoria del Papa Francisco en una Eucaristía desarrollada en una Catedral Metropolitana que lució llena por completo.
Personas procedentes de todas las partes del país acudieron a la misa de las exequias del papa; un acto presidido por el nuncio apostólico de la Santa Sede en Costa Rica; Monseñor Mark Gerard Miles.
Entre los asistentes figuraron representantes de los tres poderes del Estado tal es el caso de la presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre; y otros magistrados como Luis Fernando Salazar, Julia Varela, entre otros.
Como representante del Gobierno estuvo la vicepresidente Mary Munive, acompañada de algunos ministros de Estado.
Monseñor Miles reafirmó el concepto de un papa Francisco que enseñó a ensuciarse por las labores apostólicas.
«De la misma manera, que Jesús vestido con sus manos humanas, manos que en la cruz estaban sangrientas y sucias de sus caídas en el suelo, el Santo Padre nos animaba en la iglesia a no tener miedo a ensuciarnos y a arriesgarnos en los labores apostólicas para transmitir la bendición de Dios. En estos días he escuchado en las puertas de la nunciatura varios testimonios. Unos hablaban de la autenticidad y sencillez del Papa. Pero lo que me ha impactado más es un refrán muy común: «El Papa Francisco nos ha hecho sentir que somos parte de la iglesia». El enfoque del Papa Francisco sin perder nada de la riqueza de la doctrina católica era el compromiso de comunicar a Jesucristo al mundo a través de una faz más humana de la iglesia y digo humana en el más elevado sentido de la palabra», reflexionó el prelado frente a un templo donde no quedó espacio para nadie, y aún así todos atendían el mensaje como reflexión a la lectura del Evangelio.
Por su parte, Munive destacó una vez más que el liderazgo de Francisco resulta en un ejemplo para nuestros tiempos convulsos en materia de ejemplos de vida.

Mary Munive (der) fue la única represnente del Gobierno en la misa solemne ofrecida por el papa Francisco
«Más importante es conmemorar la figura de un líder eh muy humano, un líder que realmente representó a Latinoamérica como creo que ningún otro lo había hecho, pero más importante: se acercó a las personas más vulnerables y necesitadas, y pese a muchas veces la iglesia tener una figura muy estructurada de lo que es ciertos preceptos, él lo que vio es cómo acercarse más bien a las personas en el cambio evolutivo que había tenido la misma Iglesia y, digamos de alguna forma pudo reconocer muchas de las falencias que tenía la Iglesia para poder decir, «Vea, en esto hemos fallado y de alguna manera nos comprometemos a mejorar.» Creo que esto lo hace no solamente un ser humano extraordinario, sino también un líder al cual imitar», afirmó Munive quién fue la representante de más alto rango del Gobierno en el acto.
Para el secretario adjunto de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, el presbítero Mario Segura la figura de Francisco ofrece una imagen de padre afable que sin duda propició un templo abarrotado de fieles.
Aquel que viene a ser también para nosotros, el sucesor de Pedro, Dios es quien lo elige, él es al que le tenemos que orar, que nos sucite ojalá alguien tan carismático y con esos dones que tenía el Papa Francisco también para que ofrezca esa continuidad, como usted dice, esperamos, pero la continuidad siempre se da porque es el evangelio de Jesucristo al que se predica Y por lo tanto las raíces permanecerán por siempre», manifestó Segura a los micrófonos de Columbia.

Monseñor Mark Gerard Miles ofició la misa de exequias en compañía de los siete obispos presentes en el país de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
En todo el país se realizaron actos de esta naturaleza, como ocurre en otras latitudes alrededor del orbe antes de los actos oficiales de despedida final del Sumo Pontífice este sábado a las 10 de la mañana hora de Roma.





