Cámaras de Turismo y Hoteles afirman que no se oponen al “hospedaje no tradicional”, de esta u otras plataformas, pero con «formalización» y requisitos adecuados.
Airbnb, fundada en 2008, es una plataforma en Internet que permite a las personas alquilar alojamientos de forma temporal, como habitaciones, apartamentos o casas completas, directamente a otros usuarios.
Funciona como un intermediario: Personas que tienen un espacio disponible lo publican en la plataforma. Viajeros o visitantes reservan y pagan por quedarse allí durante uno o varios días.
El director de Políticas Públicas y Relaciones Gubernamentales para Centroamérica y el Caribe de Airbnb, Carlos Muñoz, conversó con Noticias Columbia sobre varios temas, entre ellos, la regulación y seguridad.
En la Asamblea Legislativa hay dos proyectos de ley, uno de ellos de la diputada Carolina Delgado. El texto plantea varios puntos como los siguientes:
- Realizar la inscripción como prestatario del servicio de hospedaje no tradicional ante el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
- Cumplir con los requisitos mínimos establecidos por el ICT para el hospedaje de personas.
- Inscribirse ante la Dirección General de Tributación como contribuyente, para el pago de los impuestos.
- Expedir la factura digital desglosada con los servicios prestados.
- Ofrecer un producto adecuado a los objetivos de comercialización y servicios turísticos de prestatarios del servicio de hospedaje no tradicional.
- Velar por la seguridad, la tranquilidad, la comodidad y la intimidad de las personas usuarias.
- Contar con una póliza de responsabilidad civil que cubra a los huéspedes durante el tiempo que utilicen la propiedad.
- No generar cláusulas abusivas en los contratos.
«Desde nuestra nuestra perspectiva como plataforma y como empresa apoyamos una buena regulación. Entendemos que el sector hay que organizarlo, hay que identificarlo, que el Estado tiene ciertas funciones que tiene que cumplir, que la actividad se tiene que fiscalizar y en eso este nosotros como empresa venimos participando en estas conversaciones desde muchos años», dijo Muñoz.
El vocero quien radica en Estados Unidos, afirmó que, al tener raíces costarricenses, nuestro país fue de los primeros que visitó en 2016 y 2017 para ver temas de operación, regulaciones y fiscalización. «Hemos sido muy proactivos como empresa en promover buenas prácticas», indicó.
«En Costa Rica el equipo y yo venimos abogando por un modelo internacional y estandarizado para la fiscalización, para el pago de impuestos desde el hace cinco años o seis años. Ese modelo se implementó el año pasado, entró en vigencia el 1° de enero… un modelo que simplifica las obligaciones tanto de la plataforma como de los anfitriones para poder cumplir con sus pagos debidos de IVA (Impuesto al Valor Agregado) y otros pagos fiscales», detalló.
Muñoz sostiene que, a noviembre del año pasado, se habían inscrito 10.000 anfitriones de Airbnb y empezaron a pagar impuestos mensualmente ante la Dirección General de Tributación.
Planteamos al vocero regional las dudas con respecto a la competencia con el hospedaje tradicional, en cuanto a requisitos y tarifas como sucede con las plataformas de transporte y el servicio público. Respondió que se necesita reconocer que son dos cosas distintas.
«Una señora en Limón, que alquila dos cuartos en su casa porque quedó viuda y sus hijos se graduaron y se fueron a vivir a San José y alquila cuartos a $20 la noche, no es igual que un Four Seasons que opera un casino, un restaurante, tiene campo de golf, piscinas, etcétera, ¿verdad? Son son dos diferentes productos y por ende se requieren dos diferentes tipos de regulación», recalcó.
En la entrevista también se abordó el tema de la seguridad, tanto de los huéspedes como de los anfitriones, ante contextos de violencia y criminalidad que enfrenta el país en general.
Escuche aquí las declaraciones completas:

Reacciones
Ante consultas de Noticias Columbia, la Cámara Costarricense de Hoteles y la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), coinciden en que no se oponen al llamado “hospedaje no tradicional” que se ofrece a través de plataformas digitales como Airbnb, sin embargo, insisten en que son necesarias las regulaciones.
La directora ejecutiva de Canatur, Shirley Calvo, afirmó que el mercado turístico tiene una nueva realidad y de ahí la existencia y asentamiento de los servicios no tradicionales.

Su planteamiento va en la línea de que se procure una competencia en condiciones parejas y que se garantice la calidad del servicio en un sector clave de la economía.
La directora ejecutiva de la Cámara Costarricense de Hoteles, Flora Ayub, afirmó que las regulaciones al hospedaje no tradicional deben ser solo las necesarias pero que traigan beneficios al país y la actividad turística.





