El ministro de Cultura asistió a la Comisión Legislativa de Juventud, Niñez y Adolescencia, donde se refirió a un proyecto de ley que implica varios cambios a las posibilidades del MCJ.
La habilitación de coproducciones entre el Ministerio de Cultura y otras entidades puso “frente a frente” a la diputada liberacionista Kattia Rivera y al ministro Jorge Rodríguez.
El jerarca asistió este martes a la Comisión Legislativa de Juventud, Niñez y Adolescencia, donde se refirió al proyecto de ley “para fortalecer el apoyo al sector cultural mediante el establecimiento de habilitaciones legales para el Ministerio de Cultura y Juventud” (exp. 24.808).
La iniciativa es una de las tres que presentó el Ministerio en enero, y tiene como fin habilitar concesiones y permitir el uso gratuito de espacios físicos para la difusión, la promoción, el apoyo, la ejecución y la comercialización de productos culturales, según detalló el jerarca.
“Esto nos va a permitir alquilar la infraestructura y recursos del Ministerio para poder facilitar la producción artística y también generar ingresos para el Estado; nosotros creemos que el Ministerio pueda habilitar usos gratuitos de espacios para la promoción de la cultura, nosotros hoy, con la ley actual, no podemos hacer préstamos, entonces para nosotros es importante que lo podamos hacer; y una de las más importantes, y me atrevo a decir, urgente, es el tema de las coproducciones, que quedaron en un limbo legal después de la entrada en vigencia de la Ley de Contratación Pública”, detalló.
El ministro agregó que el proyecto también busca reconocer a los técnicos de los teatros un pago bajo la figura de “extrafunciones”, además de regular cortesías, cobro de entradas y matrículas para algunos cursos.
Sin embargo, la diputada liberacionista Kattia Rivera puso en duda el uso que eventualmente podría dársele a la reforma propuesta.
“Me genera preocupaciones, y es por ejemplo por lo que sucedió el el 5 de mayo aquí con las carpas del Archivo Nacional, con los activos del Teatro Popular Melico Salazar, donde si bien el convenio existente entre Casa Presidencial y el Teatro Popular Melico Salazar era en función de producciones culturales y artísticas artísticas, a mí me quedó debiendo lo artístico en la presentación ahí de los exministros y de algunos precandidatos, a mi criterio esto es realmente una puerta que estamos dejando abierta con un riesgo no solamente para este gobierno, sino para futuros gobiernos en donde se utilicen los activos del Ministerio de Cultura, el personal técnico del Ministerio de Cultura para fines simplemente propagandísticos o proselitistas”, cuestionó.
El apunte de la diputada llevó a varios minutos de discusión, en los cuales el ministro insistió en que lo que se busca es regular las co-producciones con el sector independiente y otras instancias gubernamentales para no tener espacios vacíos.
Pese a ello, la legisladora manifestó constantemente su preocupación porque la reforma se convierta en la puerta hacia actividades electorales.
Esto llevó al presidente de la Comisión, Carlos Felipe García, a proponer un cambio en el texto.
“Siento yo que en el propio artículo 2 bis, donde hablamos del tema de coproducción, podemos introducir: ‘se entenderá que una coproducción es…’, y podemos tomar de machote la definición que ustedes ponen en la exposición de motivos, esto efectivamente para buscar el equilibrio y la intención del legislador”, argumentó.





