Jóvenes del INA compiten en distintas habilidades técnicas en China. La rigurosidad de las pruebas o el uso de equipos distintos a los que conocen, son parte de los desafíos.
Shanghái.- Este viernes 25 de setiembre se cumplió el tercer día de competiciones en el WorldSkills 2026 que se realiza en el Centro Nacional de Convenciones y Exposiciones de Shanghái (NECC por sus siglas en inglés).
Un grupo de 11 jóvenes estudiantes del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) se está enfrentando al más alto nivel de exigencia, tanto por el grado de dificultad de las asignaciones como por el nivel de participantes de 70 países.
Se trata de muchachos y muchachas que pasaron por todo un proceso regional y nacional para lograr este paso en China.
Su formación en el INA fue robusta y asisten a la competición con un equipo de apoyo que incluye docentes expertos, intépretes, líderes de equipo (team leaders) y delegados.
Aunque están bien preparados, es normal que en países tan desarrollados como este, encuentren diferencias en comparación con los recursos disponibles en Costa Rica.

«Nadie me quita la motivación»
Neigel Sandoval Álvarez, es un emprendedor de 21 años y vecino de Belén de Carrillo, Guanacaste. Compite en la habilidad de Refrigeración y Aire Acondicionado.
Comentó que el segundo día de actividades fue duro porque tuvo problemas en una prueba de vacío que se utiliza para expulsar humedad de los sistemas.
En algunos momentos se le podía ver preocupado pero trabajó hasta el final, en medio de la adversidad.
«Pasaron cosas con equipos que me dificultaron avanzar en el proyecto. Me bajoneé todo porque iba a buen ritmo. Hubo un pequeño tropiezo pero a aprender de los errores y dar lo mejor en este tercer día», expresó.
«Hay que ser consciente de que todo pasa por algo. Así Dios lo pone. Siempre hay que echar para adelante. Hoy vengo con motivación, como todos estos días; nadie me va a quitar la motivación que tengo y voy a dar más del 100 por ciento en la competencia», añadió.

Al terminar la competencia en China, este joven seguirá con el emprendimiento de refrigeración y aire acondicionado que tiene con su padre y un amigo que también se formó en el INA. Dan servicios en Guanacaste y otros lugares.
«Es la mejor opción que he tomado en mi vida. Me ha ido muy bien. La empresa se llama Frionema. Estamos echando pa’lante los tres», resaltó.
«Solo soy yo, la máquina y las chispas»
Haniel Thorpe Medrano compite en Soldadura. Es un joven limonense, de 20 años, quien dedica su participación en WorldSkills 2026 a sus hermanos menores de 14 y 15 años.
Su estación de trabajo tiene una cortina de color rojo desde la cual se le puede ver usando las herramientas y se aprecia cómo saltan las chispas.
Al igual que a otros de sus compañeros, ha tenido dificultades que sortear pero es un muchacho muy optimista y que disfruta todo el proceso.
Este viernes lo abordamos para conocer los desafíos que ha tenido en jornadas de competición que terminan a las 9:00 p.m.
Explicó que es un reto entrar a un lugar nuevo y usar una máquina con la que no está familiriarizado no conoce sus parámetros. También sabe que, por diferentes circunstancias, los participantes de otros países tienen más horas acumuladas de entrenamiento.
Sin embargo, nada de esto lo intimida: «Uno aquí siempre saca la tarea de una u otra manera. He disfrutado todo. Los buenos y malos momentos siempre son de aprendizaje», resaltó.
Este viernes la correspondió soldar tuberías que, según relató, tiene un alto grado de dificultad. Se esmeró en temas de acabados y limpieza del trabajo.

Cuando le consultamos en qué se convierte cuando se pone el traje especial y la máscara, su respuesta no dejó duda sobre el nivel de concentración: «Solo soy yo y la máquina y las chispas, sinceramente. Es algo que no se puede explicar, simplemente es paz, mucha paz», recalcó.
Movimiento en la cocina
Dillan Díaz McMurray, de 22 años, luce impecable su uniforme para una nueva jornada. Atrás quedaron complicaciones del primer día (miércoles) cuando hubo algunos problemas con el tiempo y la forma en que le dieron las instrucciones en una prueba.
Como algo positivo, recuerda que el día anterior (jueves) le pidieron un tipo de helado que nunca había hecho y consiguió presentarlo con la consistencia adecuada y el sabor requerido.
Este viernes, el joven limonense entró a la cocina con mucha determinación. Se movía rápidamente entre la refrigeradora, la mesa de preparaciones y el área de lavar.
Lo vimos batir, pesar, hacer «bolitas», preparar productos y conversar con los chefs a cargo de la prueba. El ritmo es frenético en ese pequeño espacio.
Las pruebas de cocina y servicio de restaurante son de las que más público tiene durante las jornadas en el NECC. A veces es difícil acercarse a la zona de trabajo por la cantidad de personas que llega a observar y tomar fotografías.

«Darle gracias a Dios por todo. El primer día me saturé un poquillo porque había falta de comunicación con los chefes (uno) decía una indicación y después otro decía otra pero al final lo arreglamos. El primer día estuvo un poco malo, el segundo recuperé fuerzas y entregué todo a tiempo», expresó el jueves a Columbia.

Encontrar la calma
Geanpierre Rojas Delgado, de 21 años, compite en la habilidad de Servicio de Restaurante. Tuvo un inicio difícil pues tuvo que adaptarse a la cubertería y otras diferencias.
Confiesa que en el punto más alto de estrés sintió mucha frustración pero luego, pudo relajarse y entrar en su charco.
El jueves se sintió más cómodo en el área de cafetería y bar. Su expectativa para este viernes era seguir en una línea de crecimiento. Estas son declaraciones de ese día:

Experiencia enriquecedora
Natalia Picado Fernández, de Tecnología Web, ha encontrado múltiples desafíos. Su participación tuvo momentos iniciales de duda pero también de encontrar las soluciones de la mano con las team leaders.
La joven, de 21 años, es vecina de la zona de Los Santos. En su habilidad la mayoría de participantes son hombres y solo hay tres mujeres.
«La experiencia ha sido muy bonita y muy enriquecedora porque me llevo demasiados conocimientos nuevos«, afirmó.
A Natalia le correspondieron tareas como realizar la «parte de atrás» de una aplicación o un sitio web. También implementación de diseño, otros proyectos pequeños y una prueba grupal.
La joven tiene un emprendimiento que está en su etapa inicial. Lo ha tenido que combinar con su preparación en el INA para WorldSkills y con clases de inglés. «Yo desarrollo páginas web y también estoy dando clases de diseño y desarrollo digital», dijo.
Ella conversó este viernes con Melisa Molina, periodista del INA que se encuentra en Shanghái:






