Sin subsidios del Estado, el servicio está en peligro de continuidad
La sostenibilidad del servicio de autobuses podría verse comprometida en los próximos cinco años si el Estado costarricense no decide aplicar subsidios a esta modalidad de transporte público.
Silvia Bolaños, presidenta de la Cámara Nacional de Transportes (Canatrans), señala que ya han presentado propuestas al gobierno de la República, “Hace un par de meses, presentamos varias propuestas al gobierno, un plan de acción, una hoja de ruta y la necesidad de una declaratoria de interés público para la sostenibilidad del servicio, ya que está en riesgo un servicio público esencial para los costarricenses. Si no se toman medidas, la continuidad del servicio peligra. Por eso, es urgente que se haga esta declaratoria”, explicó.
Bolaños sostiene que la urgencia es clara para el sector y que, de no recibir el apoyo necesario, se pone en riesgo la oferta de un servicio público esencial para los costarricenses, «Se ha avanzado, pero no al ritmo ni con la urgencia que el tema requiere. Ya no hay tiempo. Como hemos venido diciendo, si no se toman medidas, dentro de cinco años, aproximadamente, el transporte será insostenible. No es que vaya a desaparecer, sino que será insostenible, y sin subsidios no se podrá seguir prestando”, afirmó.
Actualmente, Costa Rica es el único país en el mundo que no tiene un subsidio destinado al servicio de transporte público en la modalidad de autobuses, según afirma la presidenta de Canatrans, “Costa Rica es el único país en Latinoamérica que no tiene subsidio, es decir, que no recibe ayuda por parte del Estado. Todos los demás países destinan un porcentaje de sus ingresos para garantizar la sostenibilidad del transporte público y para evitar que las tarifas sean pagadas completamente por los usuarios, haciendo que estas sean más accesibles. En Costa Rica, en cambio, tenemos un sistema de costos en el que todos los gastos del servicio son cubiertos por los usuarios. Lo que hemos venido insistiendo es que, ante la disminución de la demanda, si hay más usuarios, la tarifa se distribuye de manera más equitativa, pero si hay menos usuarios, quienes usan el bus sienten que la tarifa es demasiado alta para ellos. Ante esta caída en la demanda, el Estado debe empezar a invertir en el servicio para garantizar su sostenibilidad”, expresó.
El servicio de autobuses ha experimentado una serie de transformaciones en los últimos años, desde la obligatoriedad de que todas las unidades cuenten con rampas de acceso para personas con discapacidad, hasta la implementación gradual del pago electrónico. Sin embargo, el objetivo es hacer que el servicio sea más eficiente, con el fin de que las personas vuelvan a elegir esta modalidad de transporte, que ha venido perdiendo usuarios en los últimos años, lo que se evidencia en las rutas que han sido suspendidas en diferentes zonas del país, finalizó Bolaños, presidenta de Canatrans.





