A pocos días del inicio del Mundial de United 2026, una de las principales preocupaciones fuera de la cancha es el clima. Las altas temperaturas que suelen registrarse durante el verano en varias ciudades de Estados Unidos podrían convertirse en un factor determinante para el desarrollo de los partidos y el rendimiento de los futbolistas.
Incluso durante el Mundial de Clubes disputado el año anterior en territorio estadounidense, jugadores, entrenadores y cuerpos médicos expresaron su preocupación por el intenso calor y la humedad, en varios encuentros se implementaron pausas de hidratación y algunos futbolistas reconocieron las dificultades físicas que representaban las condiciones climáticas.
Un análisis reciente advirtió que las condiciones de calor podrían tener una incidencia significativa durante el torneo, según el estudio una gran mayoría de los partidos programados para la cita mundialista, tienen mayores probabilidades de disputarse con temperaturas superiores a los 28 °C lo cuál podría afectar al rendimiento físico de algunos jugadores.
Con la Copa del Mundo a punto de comenzar, varias selecciones ya se encuentran instaladas en Estados Unidos para adaptarse al entorno, selecciones como Noruega, Inglaterra, Argentina y Países Bajos ya iniciaron sus concentraciones y entrenamientos con antelación, conscientes de que la aclimatación puede ser un aspecto clave durante el torneo.
Aunque la FIFA cuenta con protocolos para proteger a jugadores y aficionados, el calor podría influir directamente en la intensidad de los encuentros, lo que obligaría a los equipos a modificar estrategias, gestionar mejor el desgaste físico y realizar rotaciones más frecuentes.





