Los Chicago Bears dieron este viernes 5 de junio de 2026 un paso gigante en la historia reciente de la franquicia al confirmar que avanzarán con sus planes para construir un nuevo estadio en Hammond, Indiana, una decisión que podría poner fin a más de 100 años de presencia en el estado de Illinois.
La organización informó que su Junta Directiva votó a favor de continuar el desarrollo del proyecto en Indiana, convirtiéndose en la primera ocasión en la historia de la franquicia en que existe una decisión formal para impulsar una sede fuera de Illinois.
Aunque el sitio exacto dentro de Hammond todavía no ha sido definido, la dirección del equipo dejó claro que Indiana se ha convertido en la opción prioritaria para el futuro de la institución.
La decisión llega apenas días después de que la Legislatura de Illinois concluyera su sesión sin aprobar un paquete de incentivos fiscales que los Bears consideraban clave para desarrollar un nuevo estadio en Arlington Heights, terreno de 326 acres que el equipo adquirió años atrás con la intención de construir allí su futura casa.
Mientras Illinois no logró concretar una propuesta definitiva, Indiana sí avanzó con un agresivo plan de incentivos que podría alcanzar los 1.000 millones de dólares para respaldar la construcción de un moderno recinto en Hammond. El gobernador de Indiana, Mike Braun, ha respaldado públicamente el proyecto y destacó el potencial impacto económico que tendría para toda la región del noroeste del estado.
La mudanza representaría un cambio histórico para una de las franquicias fundadoras de la NFL. Los Bears han jugado en Illinois desde su creación hace más de un siglo y actualmente mantienen contrato para utilizar el Soldier Field hasta 2033. Sin embargo, la organización considera que el proyecto en Indiana ofrece mejores condiciones para desarrollar un estadio de última generación y un distrito comercial alrededor del inmueble.
Pese al anuncio, el proceso todavía no está completamente cerrado. Autoridades de Illinois mantienen la esperanza de presentar nuevas alternativas para retener al equipo dentro del estado, mientras que algunos observadores consideran que aún podrían darse negociaciones de última hora. No obstante, diversas fuentes en Estados Unidos coinciden en que Indiana es ahora la opción favorita y que la posibilidad de ver a los Bears jugando fuera de Illinois es más real que nunca.
De concretarse el proyecto, los Bears seguirían representando a Chicago en nombre e identidad, pero disputarían sus partidos como locales en Indiana, un escenario inédito en los 106 años de historia de la franquicia.





