Los diputados volvieron a la votación de mociones desde las 9:00 a.m., en medio de algunas polémicas.
El regreso del proyecto de jornadas 4×3 al Congreso provocó el malestar entre diferentes legisladores.
La iniciativa (exp. 24.290), presentada por el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), busca que se implemente una jornada laboral de 12 horas por cuatro días con descansos de tres, en empresas ubicadas en zonas francas, de manufactura y dispositivos médicos que brinden servicios 24/7.
Tras su desconvocatoria en noviembre anterior, el Gobierno retomó su trámite este mes de enero, lo que obliga al Plenario a dedicar sesiones especiales a la votación de las más de 2.560 mociones.
Molestia por convocatoria
Para la frenteamplista Rocío Alfaro, el proyecto no tiene ninguna viabilidad y se está utilizando para evitar ciertas investigaciones.
“Nos parece que esta convocatoria en este momento es claramente una cortina de humo, el proyecto no tiene ninguna viabilidad, no ha habido ninguna negociación; aquí lo que se está tratando de impedir es que las comisiones que tienen investigaciones en donde se evidencia la corrupción del gobierno no puedan sesionar, por ejemplo, el día de hoy en la mañana estaba convocado ‘Choreco’ y otras personas afines al gobierno para explicar por qué estaban pidiendo que el INS ayudara a lavar dinero del narcotráfico, y también la Comisión investigadora de la Caja tenía citada a la señora Camareno, que además es candidata a diputada por el gobierno, exdirectiva de la Caja que está implicada en el caso Barrenador, para que explicara varios de los señalamientos que se hacen sobre ella”, señaló.
Un señalamiento similar hizo la liberacionista Andrea Álvarez, quien preside la Comisión que investiga presuntas irregularidades dentro de la Caja Costarricense de Seguro Social, y quien considera que el texto no es viable.
“Muy preocupada porque justo hoy en la mañana había dos sesiones importantes, la de Ingreso y Gasto y la de la Caja, de la que puedo hablar mejor: estaba convocada la señora Isabel Camareno que es candidata a diputada por el oficialismo, que es importante que si quiere ser diputada venga a rendir cuentas, y también en la mañana de la próxima semana está convocada Marta Esquivel, también candidata a diputada por el oficialismo a pesar de todos los cuestionamientos que tiene, así que me preocuparía que esto sea una estrategia para hacer que sea más difícil que las comisiones investigadoras puedan seguir sesionando”, apuntó.
También fue el caso de la independiente Kattia Cambronero, integrante de la Comisión de Ingreso y Gasto Público, quien alegó que se está impidiendo el avance de esas investigaciones y de discusiones de proyectos como la Ley de Sicariato.
“Resulta muy extraño que cuando estamos en la Comisión de Ingreso y Gasto analizando la situación del INS, que no ha sido menor, porque se está utilizando o se quiso utilizar una institución para beneficio propio, y además donde teníamos en audiencia a la persona que decía que constantemente llamaba a la presidenta ejecutiva para ver temas de negocio, que fue justamente el asesor de campaña de Rodrigo Chaves, se convoca el proyecto de jornadas 4×3”, cuestionó.
Por su parte, la jefa de la fracción oficialista, Pilar Cisneros, indicó que esperan aprovechar el tiempo en las mañanas para avanzar con las mociones, pero que su esperanza está en los próximos diputados.
“Muy improbablemente logremos aprobarlas todas en esta legislatura, pero bueno, ya entrarán los próximos diputados con una actitud diferente y se darán cuenta que este proyecto de jornada flexibles es vital para generar miles de empleos para este país”, respondió.
Señalamientos contra el presidente de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico
El posible levantamiento del secreto bancario del diputado Gilbert Jiménez, presidente de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, también formó parte de la discusión sobre jornadas 4×3.
Los diputados se encontraban en la votación de las mociones al proyecto, cuando el socialcristiano Carlos Felipe García hizo alusión a los legisladores que asistieron al acto en el Centro de Alta Contención de la Criminalidad Organizada (CACCO), en el que participaron los presidentes de Costa Rica y El Salvador.
Entre ellos estaban los oficialistas, algunos socialcristianos como Horacio Alvarado, Carlos Andrés Robles, Melina Ajoy y María Marta Carballo, la liberacionista Carolina Delgado y el independiente Gilbert Jiménez.
García puso en duda dicha asistencia, y alegó que existe la posibilidad de que se solicite el levantamiento del secreto bancario a Jiménez, quien preside la Comisión de Seguridad y Narcotráfico.
“Cuando yo escucho que la Oficina de la Delincuencia Organizada considera necesario levantar el secreto bancario del presidente de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico de esta Asamblea Legislativa, y la respuesta del diputado presidente de dicha Comisión es más bien que no sabe por qué un expediente de este tipo está haciendo público, señor presidente, yo creo que esto es un tema que tenemos que discutir en esta Asamblea Legislativa, y le digo, diputado Jiménez Siles, que más bien usted debe darle una explicación al país de lo que está pasando y cuáles son los temas que se está investigando”, señaló.
Inmediatamente, el diputado Jiménez respondió a los señalamientos del socialcristiano.
El legislador aseguró que siempre ha sido transparente y que no tiene ningún vínculo con el crimen organizado.
“Estoy dando la autorización al OIJ para autorizarlos a que tengan toda la información necesaria de todas mis cuentas, tanto del sistema bancario nacional como sector privado, porque mi vida ha sido transparente, jamás ha existido una situación que yo tenga que avergonzarme, he sido una persona transparente, honesta, donde no tengo ni un vínculo que me lleve a relacionarme con actos ilícitos, yo quisiera que ojalá su candidato y todas las otras personas abran sus cuentas como yo también lo voy a hacer”, respondió.
No es la primera vez que a Jiménez se le vincula con presuntos actos irregulares.
En julio anterior, a Jiménez se le cuestionó por sostener una reunión con la presunta pareja de un abogado de apellido Corrales, ligado a Celso Gamboa en el “caso Turesky”, en un restaurante en Aserrí.





