- Proyecto de ley plantea trasladar esos recursos de la JPS al régimen de pensiones de la CCSS.
El premio mayor de los sorteos extraordinarios de la lotería, como el Gordo Navideño, podría destinarse directamente al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cuando no se venda o no sea cobrado dentro del plazo legal, según un proyecto de ley presentado en la Asamblea Legislativa.
La iniciativa fue impulsada por la diputada oficialista Ada Acuña Castro y autoriza a la Junta de Protección Social (JPS) a trasladar esos recursos al IVM, con el objetivo de fortalecer el principal sistema de pensiones del país, que enfrenta problemas estructurales de sostenibilidad financiera.
“He presentado a la corriente legislativa una nueva propuesta de ley que autoriza a la junta de protección social a trasladar los recursos de premios mayores de sorteos extraordinarios, que se hagan durante todo el año, como el gordo navideño y que es lo más reciente que acabamos de vivir, para que se fortalezca el régimen de pensiones del IVM”, explicó la legisladora.
¿Qué plantea el proyecto?
La propuesta adiciona un artículo 7 bis a la Ley N.° 8718, que regula la distribución de las utilidades de las loterías. El nuevo artículo establece que, cuando los premios mayores de sorteos extraordinarios no se vendan o no se cobren, la JPS deberá trasladar el monto total de esos premios directamente a la CCSS para financiar exclusivamente el régimen IVM.
El texto indica que esos recursos:
- No formarían parte de las utilidades distribuibles de la JPS.
- Estarían exentos del impuesto contemplado en la ley.
- Deberían transferirse en un plazo máximo de 15 días naturales.
¿Qué ocurre hoy con esos recursos?
Actualmente, la Ley 8718 establece que los premios no vendidos y las utilidades de la lotería se distribuyen entre múltiples instituciones y programas sociales. El dinero no se dirige de forma exclusiva al IVM, sino que se reparte de la siguiente manera, dentro de rangos porcentuales:
- Entre 9 % y 9,5 % para la CCSS, destinado únicamente al régimen no contributivo de pensiones.
- Entre 24,8 % y 25,7 % para programas y organizaciones que atienden a personas adultas mayores.
- Entre 7 % y 7,5 % para centros diurnos de personas adultas mayores.
- Entre 5 % y 6 % para programas de prevención y atención del cáncer.
- Entre 1 % y 2 % para la Cruz Roja Costarricense.
- Recursos adicionales para discapacidad, salud mental, niñez en riesgo, VIH-SIDA, farmacodependencia, deporte, tamizaje neonatal y otras poblaciones vulnerables.
En el caso específico del IVM, los recursos que recibe hoy la CCSS desde la JPS están dirigidos principalmente al régimen no contributivo, no al régimen contributivo que financia las pensiones de invalidez, vejez y muerte de los trabajadores cotizantes.
El antecedente del Gordo Navideño 2025
La discusión cobró relevancia tras confirmarse que el premio mayor del Gordo Navideño de este año no se vendió. La JPS informó que el número 78 con la serie 714 estuvo disponible en su plataforma digital, pero no fue adquirido antes del cierre de ventas.
El valor del premio por entero asciende a ₡1.600 millones. Bajo la normativa vigente, esos recursos se distribuirán entre las distintas instituciones beneficiarias conforme a los porcentajes establecidos en la ley.
En años anteriores, también han quedado fracciones sin vender o sin reclamar:
- 2024: 8 fracciones no reclamadas, por ₡320 millones.
- 2023: 16 fracciones no cobradas, por ₡640 millones.
- 2022: 6 fracciones no vendidas, por ₡240 millones.
Impacto limitado en el IVM
El economista y profesor universitario Malberth Cerdas Herrera explicó que, aunque la iniciativa podría aportar recursos adicionales al IVM, su impacto sería marginal frente al tamaño del problema financiero que enfrenta el régimen.
“Sí, básicamente, sí le podría ayudar un poquito, pero es muy poquito, a la a la Caja, porque el problema que tenemos en el IVM con el faltante de dinero a futuro es bastante”, afirmó.
Cerdas recordó que el IVM enfrenta un déficit actuarial, lo que significa que los compromisos futuros de pago de pensiones superan los recursos acumulados. Esta situación se explica, principalmente, por el envejecimiento de la población y la reducción sostenida del número de cotizantes.
“Cuando el sistema nació, había entre cinco y seis personas aportando por cada pensionado. Hoy aportan entre una y dos, y a futuro serán menos”, detalló.
El abogado administrativo Christian Campos coincidió en que el proyecto es bien intencionado, pero advirtió que puede generar una falsa percepción de sostenibilidad.
“El régimen puede recibir estos recursos y puede recibir otros recursos, y podemos crear la idea de que el régimen es sostenible, pero es sostenible a partir de recursos que no son dados por los propios beneficiarios o trabajadores”, señaló.
Campos subrayó que el IVM requiere respuestas estructurales, como cambios en la edad de retiro, las cotizaciones o la gestión de inversiones, y no únicamente ingresos extraordinarios derivados del azar.
Posición de la JPS
Este medio solicitó la posición oficial de la Junta de Protección Social sobre el proyecto de ley y sobre el eventual cambio en el destino de los premios mayores no vendidos. Al cierre de esta publicación, no se obtuvo respuesta.





