El Plan Nacional de Desarrollo y de Inversión Pública fue presentado por el gobierno el pasado 25 de agosto.
Una auditoría de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional (UNA) señala que las metas del Plan Nacional de Desarrollo no aseguran un salto hacia un desarrollo humano sostenible.
Fue el pasado 25 de agosto cuando el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica presentó el Plan Nacional de Desarrollo y de Inversión Pública 2027-2030, un documento que traza la ruta para el gobierno y vincula políticas públicas con metas concretas.
El Mideplan propuso dentro de sus metas lograr un crecimiento económico de entre 3.6% y 3.9% del PIB al 2030, reducir la pobreza al 14.4% y reducir los homicidios en 1.5 por cada 100 mil habitantes.
Las metas del plan están relacionadas con crecimiento económico, competitividad, pobreza, desempleo, desigualdad, escolaridad, disminución de homicidios y disminución de emisiones CO2.
En particular, la actual administración buscará un crecimiento económico de entre 3.6% y 3.9% del PIB al 2030, la reducción de la pobreza al 14.4% y reducir los homicidios en 1.5 por cada 100 mil habitantes.
Auditoría sobre el Plan Nacional de Desarrollo
Desde la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional realizaron un análisis del Plan Nacional de Desarrollo e Inversión Pública.
Carlos Ulate, director de la Escuela, enumeró las fortalezas y debilidades que encontraron en el documento.
“La fortaleza que tiene el plan como documento: es robusto, es coherente, es claro, sin embargo, la debilidad que nosotros hemos registrado es que efectivamente no dice el cómo vamos a llegar a concluir en esas grandes estrategias de país y cómo el gobierno va a cumplir efectivamente, por ejemplo, con estas 72 acciones que está manifestándose en este plan, nosotros le estamos dando una primera nota preliminar un 69, que eso lo ubica en un margen medio de plan, podemos avanzar en algunas cosas, pero todo va a depender de la mejora de este plan con respecto al seguimiento que le haga Mideplan como el órgano o como el ministerio que lleva esta acción estratégica del país”, indicó.

Ulate comentó que aunque algunas metas no dependen del Poder Ejecutivo, otras se consideran poco ambiciosas.
Por este motivo, brindó una serie de recomendaciones para que el plan se traduzca en beneficios para la población.
“Yo pienso que sí puede concretar algunas acciones importantes, yo lo que sí siento es que en el proceso de este seguimiento el gobierno, en conjunto con Mideplan, debe de fortalecer la priorización de cuáles son las acciones que van a llegar a los territorios y, en fin, los que van a incidir sobre el desarrollo sostenible, sobre la calidad de vida de las personas o, por ejemplo, un tema muy importante del país: la articulación con los gobiernos locales para hacer esa incidencia local, entonces, si el gobierno logra articular desde lo regional, desde lo local y hace una buena planificación sectorial, yo pienso que sí puede impactar de una forma eficiente en los territorios y provocar el desarrollo sostenible”, manifestó.





