Nogui Acosta afirma que el hecho de que su labor sea poco conocida por el 16% de las personas no significa que su trabajo cumpla o no con los estándares esperados, y que más bien si se escucha poco son buenas señales
Para el ministro de Hacienda, Nogui Acosta un ministro de Hacienda que es bueno en su trabajo es parecido al árbitro de un partido de fútbol, es decir si no se conoce mayoritariamente su trabajo es lo mejor.
«Yo creo que el ministro de Hacienda es el árbitro. Lo hace mejor cuando nadie lo comenta, ¿ah? Cuando nadie lo ve. Y creo que desde el punto de vista práctico le corresponde al ministro de Hacienda hacer un uso racional de los recursos públicos, le corresponde ser un poco, digamos, malo en el sentido de no poder darle toda la plata a las personas y por eso no sale en la inauguración de obras, no sale en la entrega de reconocimientos, pero me parece que que mi trabajo es bueno y creo que eso se refleja en otro aspecto; y es que la economía crece, el desempleo baja y hay más empleo, más oportunidades para las personas», reflexionó el titular de las finanzas del Estado.
Las palabras de Acosta surgen luego de que Noticias Columbia le preguntase al jerarca sus impresiones con respecto al último estudio del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional dados a conocer a finales de abril.
En dicho estudio de percepción de la población sobre la política y el gobierno, 16 de cada 100 costarricenses confesó no conocer de primera mano cuál es la labor del actual titular de la cartera de finanzas del Gobierno de la República, y hombre de alta de confianza del presidente Rodrigo Chaves.
Sin embargo esta observación y opinión de Acosta contrasta fuertemente con quienes en el pasado ocuparon un puesto en ese mismo ministerio.
Para el ex ministro Elián Villegas la primer obligación de un ministro de Hacienda es ser un buen comunicador, porque lo va a requerir para dejar entrever los alcances de sus propuestas y discusiones.
«Yo diría es que un buen ministro de Hacienda es un excelente comunicador y tiene que ser un excelente comunicador porque necesita conversar con muchos actores diferentes. Necesita conversar con la prensa, con el público general, con los diputados, conversarle a la academia, a las cámaras, sindicatos, a los diferentes grupos que existen en la economía. Y para eso tiene que gastar mucho tiempo, eso quiere decir que un ministro de Hacienda deberá utilizar alrededor de un 50% de su tiempo en comunicar. Ahora, el otro 50% de su tiempo tiene que dedicarlo a pensar, a ejecutar, a conversar, a analizar, a asesorarse, a negociar», fueron las reflexiones de quién ocupara el puesto entre el 2020 y el 2022.
Mientras tanto, el ex viceministro de Egresos, Fernando Rodríguez sentenció que el ministro de Hacienda es conocido como el más técnico de los políticos por lo delicado de sus posturas o mensajes frente a la Asamblea Legislativa.
«El ministro de Hacienda es el más técnico de los políticos en un gobierno y el más político de los técnicos, o sea, tiene un rol muy particular porque la construcción de la política fiscal pasa por decisiones en Asamblea Legislativa y eso es ineludible, o sea, aprobar presupuesto, modificar impuestos, autorizaciones de endeudamiento todo eso pasa por la Asamblea Legislativa. Entonces, en realidad, el Ministro de Hacienda tiene que ser una persona con una enorme capacidad de negociación, con una enorme facilidad de tender puentes hacia otros grupos políticos con una gran capacidad de explicar lo que quiere y por qué el país lo necesita para poder eventualmente salir adelante con las medidas que se implementan. El Ministerio de Hacienda no puede funcionar en automático», explicó el también economista y académico.
Un aspecto que llama la atención es que hasta el momento Acosta se acerca a la posibilidad de cumplir los cuatro años al frente de un ministerio que presenta una alternancia en nombres, donde solo el ex jerarca Helio Fallas permaneció en el puesto la totalidad del periodo 2014-2018.





