El ministro de Seguridad Pública conversó con Noticias Columbia y lamentó que, pese a esfuerzos de la policía por capturar criminales, estos son nuevamente puestos en libertad.
Con cifras alarmantes de homicidios e impacto por el crimen organizado, para el ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, es necesario contar con legislación que permita disminuir las afectaciones provocadas por la delincuencia en el país.
En nuestro programa, Por Tres Razones, el jerarca lamentó que, pese a los esfuerzos que realizan las fuerzas policiales en la detención de sospechosos, aquellos delincuentes que fueron capturados suelen quedar en libertad.
«Todos sabemos que la policía, pese al faltante de recursos, la limitación de efectivos, la disminución que tenemos no solo de radio patrullas, sino de otros enseres necesarios para el quehacer policial, aún así las personas delincuentes son detenidos, detenidos y detenidos. Lamentablemente, es un hecho que podemos constatar a través de la prensa, no del discurso que podemos dar desde el Ministerio de Seguridad Pública, que esas personas responsables de los peores hechos criminales quedan siempre libres, están en la calle y no en la cárcel. Esta es una debilidad estructural de nuestro sistema jurídico», detalló el ministro.
Zamora reconoció que es importante respetar y garantizar el debido proceso al cual tienen derecho las personas detenidas por ser sospechosas de cometer un delito.
Sin embargo, según el ministro de Seguridad Pública, es necesario que la regulación se modifique y se ajuste a nuevas modalidades de crimen organizado.
«Yo lo que siento es que hay mucha gente asentada en la Costa Rica de hace 20 años que entiende que toda variación es una barbaridad, es una arbitrariedad, es exceso de fuerza, cuando en realidad es una adecuación de las condiciones sistémicas a los nuevos fenómenos que enfrentamos, en razón de esa nueva fenomenología, ni más ni menos. Aquí nadie está planteando lo de El Salvador, de eliminar y suprimir la parte judicial para que la policía sea la que ordene la detención de una persona, nadie está hablando de eso. Estamos hablando de resolver todo dentro de nuestro Estado de derecho, dentro del garantismo que todos compartimos, pero no ese garantismo extremo porque creo que aquí el concepto se ha deteriorado. Se ha dicho que el garantismo es malo per se. El garantismo es el que nos ha dejado tener un sistema de garantías que evita la arbitrariedad, evita el abuso, pero no puede evitar la justicia», mencionó Zamora.
Además de la aplicación de medidas en contra de sospechosos y otros elementos para minimizar la criminalidad, como los escáneres, el jerarca también apuntó a los consumidores.
Para Zamora, es necesario que se dé una lucha contra el consumo de drogas para disminuir los conflictos entre organizaciones en distintas zonas del país.
«Un elemento central en el ataque de los mercados de consumo, es que el aumento en el consumo de drogas es un fenómeno silencioso en nuestro país. Hablamos de sicarios y de homicidios, pero poco se habla de la cantidad de personas, que día a día, ingresan al mundo del consumo y se vuelven adictos físico permanentes. Cuando observamos un aumento también exponencial en el número de personas que viven en la calle, que sufren callejización, en muchos de estos casos son personas que se volvieron adictos. Primero se desposeen materialmente vendiendo todo lo que tienen para seguir con el consumo, luego sus familias, luego el vecindario y al final terminan en la calle. Ahí hay que hacer una lucha importante, porque en la medida en que desactivemos el consumo, estamos haciendo elementos importantes para evitar la continuación de estas guerras fratricidas entre bandas criminales», agregó el jerarca.





